05. El proyecto, Observatorio

Invitado del mes: Mihaly Csikszentmihalyi

M. Csikszentmihalyi es psicólogo y director del Quality of Life Research Center de la Universidad de Claremont, (California). Este instituto se centra en los estudios de la Psicología Positiva, en la investigación de las fortalezas humanas como son la creatividad, la motivación intrínseca y la responsabilidad.

EC | Madrid | Octubre 2012

Mihaly Csikszentmihalyi
Csikszentmihalyi trata en sus obras lo que denomina la “experiencia óptima”. Los mejores momentos suelen suceder cuando el cuerpo o la mente de una persona han llegado hasta su límite en un esfuerzo voluntario para conseguir algo difícil y que valiera la pena. Una experiencia óptima es algo que hacemos que suceda. A lo largo de sus estudios, elaboró una teoría de la experiencia óptima basada en el concepto de flujo, desarrollado fundamentalmente en el libro Fluir (Flow). Una psicología de la felicidad. Csikszentmihalyi ha acuñado el término “flujo” para referirse al estado en el cual las personas se hallan tan involucradas en la actividad que es lo único que parece importarles; la experiencia, por sí misma, es tan placentera que las personas la realizarán incluso aunque tenga un gran coste, por la pura motivación de hacerla. Con la ayuda de este modelo teórico, su equipo  de investigación en la Universidad de Chicago y él y colegas de todo el mundo entrevistaron a miles de individuos de muchas y diferentes edades y maneras de vivir. Elaboraron un método de muestreo de la experiencia, con aparatos electrónicos. De este estudio sacaron diferentes conclusiones acerca de la experiencia de flujo.

 Csikszentmihalyi  elaboró una teoría de la experiencia óptima basada en el concepto de “flujo”, el estado en el cual las personas se hallan tan involucradas en la actividad que nada más parece importarles.

Éstas son las dimensiones características de la experiencia de fluidez:

  • se deben definir unos objetivos claros, que han de retroalimentarse,
  • las oportunidades para actuar de manera decisiva son relativamente altas y encajan con la habilidad propia percibida para actuar. En otras palabras, las habilidades personales se ajustan a los desafíos dados,
  • acción y percepción se funden; mente concentrada,
  • concentración en la tarea que se realiza. Desaparecen de la consciencia los estímulos irrelevantes; las preocupaciones e inquietudes quedan temporalmente suspendidas,
  • una sensación de control potencial,
  • pérdida de la consciencia de uno mismo, trascendencia de los límites del ego, sensación de crecimiento y de formar parte de alguna entidad más grande,
  • sentido del tiempo alterado, que normalmente parece pasar con mayor rapidez,
  • la experiencia se torna autotélica; si algunas de las condiciones previas están presentes, lo que uno hace se convierte en autotélico o que vale la pena hacerlo por sí mismo.

Csikszentmihalyi también ha publicado un libro sobre creatividad, basado en un estudio realizado a base de entrevistas con un grupo de 91 individuos excepcionales, que habían modificado un campo importante de la cultura,  que aún seguían entregados a ese campo, y que habían cumplido los sesenta años (salvo casos especiales). De las investigaciones realizadas, concluyeron que la creatividad  es el resultado de la interacción de un sistema compuesto de tres elementos: una cultura que contiene reglas simbólicas (el campo), una persona que aporta novedad al campo simbólico (la persona individual) y un ámbito de expertos que reconocen y validan la innovación (el ámbito). Los tres son necesarios para que tenga lugar una idea, producto o descubrimiento creativos.

De sus investigaciones, Csikszentmihalyi concluye que la creatividad es el resultado de la interacción de un sistema compuesto de tres elementos: el campo, la persona individual, y el ámbito.

Csikszentmihalyi considera que lo que diferencia a la personalidad creativa del resto de las personalidades es su complejidad. En vez de ser individuos, cada uno de ellos es una “multitud”. Las diez dimensiones de la complejidad, los diez rasgos observados tras el estudio como presentes en los individuos creativos son:

  • Los individuos creativos tienen gran cantidad de energía física, pero también están a menudo callados y en reposo. Trabajan muchas horas, con gran concentración, proyectando al mismo tiempo una atmósfera de frescura y entusiasmo.
  • Tienden a ser vivos, pero también ingenuos al mismo tiempo.
  • Combinan el carácter lúdico y la disciplina, o la responsabilidad y la irresponsabilidad.
  • Alternan entre la imaginación y la fantasía, en un extremo, y un arraigado sentido de la realidad en el otro.
  • Parecen albergar tendencias opuestas en el continuo entre extraversión e introversión.
  • Son notablemente humildes y orgullosos al mismo tiempo. Otra manera de expresar esta dualidad es verla como un contraste entre ambición y desinterés, o competencia y cooperación.
  • Escapan en cierta medida del rígido estereotipo de los papeles por razón de género. Destacan por su “androginia psicológica”.
  • Son a la vez tradicionales y conservadoras (porque interiorizan un campo de la cultura, y deben creer en la importancia del campo para aprender de sus reglas), y rebeldes e iconoclastas.
  • La mayoría sienten gran pasión por su trabajo, aunque también pueden ser sumamente objetivos respecto a él. La energía generada por este conflicto entre apego y desapego ha sido señalada por muchas de ellas como una parte importante de su trabajo.
  • La apertura y sensibilidad de los individuos creativos a menudo los expone al sufrimiento y el dolor, pero también a una gran cantidad de placer.

Un acto, una idea o un producto es creativo cuando cambia un campo ya existente, o lo transforma en uno nuevo.  Para ello, es necesario que la persona creativa conozca las reglas fundamentales que conforman ese campo, y las maneje para obtener un resultado creativo. La persona creativa es aquella cuyos pensamientos y actos cambian el campo o establecen uno nuevo. Pero un campo no puede ser modificado, asegura Csikszentmihalyi, sin el consentimiento explícito o implícito del ámbito responsable de él.

Csikszentmihalyi utiliza la visión tradicional que se tiene acerca del proceso creativo como un proceso en cinco pasos, aunque no lo contempla como un proceso lineal sino superpuesto, y huye del simplismo que esta visión puede llegar a tener. El primero es un período de preparación, de inmersión, consciente o no, en un conjunto de cuestiones problemáticas que son interesantes y suscitan curiosidad. Hay tres fuentes principales de las que por lo general surgen los problemas: las experiencias personales, las exigencias del campo y las presiones sociales. El segundo es un período de incubación, durante el cual las ideas se agitan por debajo del umbral de la conciencia. Durante este tiempo probablemente se realizan las conexiones inusitadas. El tercer componente es la intuición, a veces llamada “el momento ajá”. En la vida real, puede haber varias intuiciones entremezcladas con períodos de incubación, evaluación y elaboración. El cuarto componente es la evaluación, cuando la persona debe decidir si la intuición es valiosa y merece la pena dedicarle atención. El quinto y último componente del proceso es la elaboración. Probablemente es el que lleva más tiempo y supone el trabajo más duro.

En su libro El Yo Evolutivo, defiende la tesis de que convertirnos en parte activa y consciente del proceso evolutivo es la mejor manera de dar sentido a nuestras vidas en el momento presente y de paso de disfrutar de cada momento. Debemos comprender cómo funciona la  evolución y qué papel podemos desempeñar en ella. La lucha del hombre es una lucha continua contra la entropía psíquica, el desorden de la consciencia, y para evitar que esta entropía se apodere de ella, y para aumentar la complejidad psíquica de nuestros descendientes, debemos tomar parte en actividades que sean diferenciadas e integradas a la vez, y la principal institución encargada de proporcionar a los jóvenes experiencias complejas es la escuela. Sin embargo, la escolaridad tiende a centrarse únicamente en proporcionar información compleja, y ofrece escasas experiencias que ayuden a madurar el carácter y las emociones. Debería la escuela proporcionar a los chicos oportunidades para aprender nuevas habilidades, que creen orden en la conciencia y en el entorno.

 

Fuentes
– Csikszentmihalyi, Mihaly.  Creatividad. El fluir y la psicología del descubrimiento y la invención. Paidós, Barcelona, 1998
– Csikszentmihalyi, Mihaly.  Fluir (Flow). Una psicología de la felicidad. Kairós, Barcelona, 2004
– Csikszentmihalyi, Mihaly.  El yo evolutivo. Una psicología para un mundo globalizado. Kairós, Barcelona, 2008-Imagen de portada: Licencia Creative Commons: markchadwickart/Flickr                [http://www.flickr.com/photos/markchadwick/