03. La inteligencia social, Iniciativas, Tecnología

Cambios de cultura empresarial: el ejemplo de Repsol

Campus, la nueva sede de Repsol, refleja la cultura de la compañía: responsabilización, innovación, colaboración, respeto por el medio ambiente, seguridad, respeto por la diversidad y equilibrio entre la vida personal y profesional.

EC | Madrid | Julio 2012

 

 

Como hemos explicado, el término “cultura” se aplica en estricto sentido al conjunto de ideas, valores, técnicas, artes y costumbres propias de una sociedad. En los últimos tiempos el término se aplica también a las organizaciones, para designar también su propio estilo de enfocar su actividad. Por eso, tiene sentido hablar de un “cambio de cultura” en una empresa. Quiere decir que esa empresa quiere cambiar de proyecto, de estilo, de motivaciones, de actitudes. A nosotros nos interesa porque podemos aprender procedimientos para aplicarlos a la escuela, que está necesitada también de un cambio de cultura. Las organizaciones necesitan aumentar su inteligencia compartida, para convertirse en organizaciones con talento.

En la nueva cultura Repsol, destacan algunos rasgos como responsabilización, innovación, colaboración, respeto por el medio ambiente, seguridad, respeto por la diversidad y equilibrio entre la vida personal y profesional.

Campus representa la nueva cultura Repsol en el mundo. Una sede sostenible y eficiente, con todo tipo de servicios, que albergará a cerca de 4.000 empleados a partir de 2012, y que se encuentra situada en Arganzuela (Madrid). Trabajarán juntas todas las áreas de negocio de Repsol, lo que potenciará el intercambio de información.

Cada empresa tiene un ADN, y el de Repsol está cambiando; reflejo de ese cambio es este nuevo edificio, que representa una nueva filosofía de trabajo: un modelo de trabajo más cercano, abierto, flexible y colaborativo. Donde el valor más importante son las personas y su bienestar, el capital humano. El cambio organizacional responde a la necesidad de una nueva forma de trabajar en la que se afrontan problemas cada vez más complejos y en la que influye la aplicación de nuevas tecnologías.

La cultura de una compañía está compuesta de rasgos y valores que la identifican y que se ponen en práctica en el día a día. En la nueva cultura Repsol, destacan algunos rasgos como responsabilización, innovación, colaboración, respeto por el medio ambiente, seguridad, respeto por la diversidad y equilibrio entre la vida personal y profesional. Todos estos rasgos se reflejan en prácticas concretas:

  • Trabajo en equipo (integración de equipos diversos, de diferentes áreas, en un mismo espacio)
  • Liderazgo comunicativo (el rol del jefe incluye nuevas formas de relación y acercamiento a los colaboradores. Desaparecen los despachos)
  • Diversidad (se trata de un edificio 100% accesible para las personas con capacidades diferentes)
  • Conciliación (fomento de los principios de igualdad en el trabajo; fórmulas como teletrabajo, a las que ya se acogen más de 500 personas en la compañía; o luces apagadas a una hora concreta)
  • Responsabilidad (política de relación con las comunidades indígenas y de respeto por la cultura en los sitios donde estamos presentes)
  • Sostenibilidad (oficina sin papeles, transporte público, bicicleta, coche eléctrico, zonas verdes, espacios abiertos, reciclado de agua, energía fotovoltaica, etc.)
  • Innovación (nuevas herramientas y formas de trabajar que potencien la creatividad y disminuyan las barreras)
  • Seguridad (el diseño de Campus permite la facilidad de acceso y evacuación. Cuenta con un sistema de extinción de incendios novedoso, que acomete el mismo por zonas, clave para evitar la propagación)

¿Cómo se impulsa la evolución cultural?

Edificio campus RepsolSiendo palancas de ese cambio, desde las personas, el entorno y la organización de trabajo, potenciando las herramientas con las que se cuenta, y también a través del espacio y la arquitectura. Este último punto se refleja en el edificio de la sede. Se trata de más de 123.000 metros cuadrados construidos, impresionantes a nivel arquitectónico, y que respetan el medio ambiente, siguiendo los criterios de sostenibilidad, reducción de emisiones de CO2 y eficiencia energética. Las características del edificio son:

  1. Los espacios diáfanos, que favorecen el trabajo colaborativo y flexible.
  2. La unión de empleados de todas las áreas de negocio, lo que potenciará y facilitará el intercambio de información.
  3. La luz, espacios abiertos, salas de reuniones transparentes y mobiliario blanco.
  4. Las zonas verdes, con casi 100 árboles de gran tamaño y numerosas plantas, que invitan a los empleados a disfrutar de una pausa.

Lo importante es que no se trata sólo de un recinto o edificio, sino que refleja ese cambio en la forma de trabajar. Esta nueva cultura Repsol se refleja además en su diseño y equipamiento. Un liderazgo colaborativo sin distinciones jerárquicas arquitectónicas.

La sede la componen cuatro edificios, cada uno con uno de los cuatro colores corporativos en el interior, que forman un conjunto arquitectónico en forma de claustro. Así, el gris plateado, el azul, el naranja y el rojo marcan su personalidad. El centro y las zonas verdes, con casi 100 árboles de gran tamaño y numerosas plantas, invitan a los empleados a disfrutar de una pausa

El campus Repsol permite trabajar sin estar anclados al puesto de trabajo, y hacerlo desde el jardín, las cafeterías o las salas de reuniones –formales e informales-. Destacan en ella los techos altos, los espacios diáfanos, las paredes de cristal, pequeñas mesas de reunión diseminadas aquí y allá junto con cómodas butacas, plantas, vidrio, colores neutros y alegres, despachos modulares…

El edificio trata de proporcionar la flexibilidad necesaria y responder a las prioridades de investigación que vayan surgiendo. Los numerosos espacios informales de reunión fomentan las conexiones y la colaboración entre investigadores. Los interiores se han diseñado en función de una avanzada concepción de la innovación, pues entienden que ésta no sólo ocurre en las áreas destinadas a tal fin, sino que muy a menudo resulta de encuentros fortuitos y de la formación de grupos creativos en el momento.

El edificio de Campus ha sido diseñado por el arquitecto Rafael de la Hoz, especialista en plasmar la cultura corporativa de las compañías, y ha obtenido la certificación LEED. Éstas son las iniciales de Leadership in Energy & Environmental Design (Liderazgo en Eficiencia Energética y Diseño Sostenible). Para conseguir este certificado, hay que contemplar una serie de criterios sostenibles que abarcan todo el ciclo de vida del edificio (diseño, construcción, operación y mantenimiento). Esta certificación se obtiene cumpliendo unas estrictas condicionantes que abarcan los siguientes aspectos: parcela sostenible, eficiencia en el uso del agua, energía y atmósfera, materiales y recursos, y calidad ambiental interior. Además, todo el diseño ha sido pensado desde el punto de vista de la accesibilidad y la rápida evacuación.