¿Somos todos genios? Entrevistamos a un libro de David Shenk

Los antiguos decían que leer es conversar con el autor. Nosotros nos lo tomamos en serio y en esta sección vamos a entrevistar a un libro que nos parece interesante para nuestro proyecto: «El genio que todos llevamos dentro», de  David Shenk.

EC | Madrid | Mayo 2012

Pregunta. Cuéntanos, ¿en qué consiste la idea principal de este libro?

Respuesta. Defiendo que el genio, el talento y la superioridad intelectual son procesos, no factores estáticos, por lo que pueden adquirirse y desarrollarse. No están determinados genéticamente. La clave está en saber gestionar la herencia recibida en función de nuestra interacción con el entorno. Creo que el entrenamiento y la dedicación, unidos a la plasticidad cerebral, permiten potenciar cualquier capacidad humana.

P. Pero suele pensarse que los genes tienen un peso enorme…

R. Esta creencia está muy extendida. La mayoría de nosotros tenemos conciencia del poder de los genes. Parece que, en última instancia, todo depende de ellos. Sin embargo, esto no es exacto. Las últimas investigaciones están demostrando que el entorno tiene una enorme influencia, más de la que nos imaginamos. Esto da lugar a un nuevo paradigma, mucho más dinámico.

P. Háblanos un poco más sobre los genes.

R. Gracias a los hallazgos de la epigenética, sabemos que los genes pueden expresarse o no; como si tuviesen un interruptor que los activa y desactiva. Ese “interruptor” es una respuesta del organismo a los estímulos ambientales: hábitos de vida, alimentación, etc. Los genes se encargan de la producción de proteínas, dirigen su proceso de elaboración. Pero en estas instrucciones genéticas intervienen otros factores como la nutrición, los impulsos nerviosos y otros genes, que activan y desactivan constantemente los genes. Por eso se está reivindicando la gran influencia del entorno. No estamos absolutamente determinados por los genes.

 P. ¿Cómo influye esto en las personas a nivel individual?

R. El nuevo modelo, que podríamos llamar GxE (genes multiplicados por entorno), implica que somos sistemas dinámicos, no estáticos, y que estamos en constante www. Esto no significa que tengamos un control absoluto sobre nuestras propias habilidades, ni tampoco quiero decir que el ser humano es una tábula rasa. Lo que pretendo es superar la simplista noción de “talento” y la absurda oposición “naturaleza/cultura”. En su lugar, hay que tener en cuenta una gran cantidad de influencias, muchas de las cuales están fuera de nuestro control, y otras sobre las que quizá podamos influir.

P. A la luz de este nuevo paradigma, ¿cómo defines la inteligencia?

R. Como ya he dicho, la inteligencia no es una aptitud innata; no nacemos con una cantidad determinada de inteligencia, sino que podemos ampliarla y mejorarla. Tampoco es algo unitario, más bien se trata de una colección de habilidades que podemos desarrollar. Yo diría que es un proceso dinámico, difuso y continuo. Hago la siguiente analogía: algunos piensan que medir la inteligencia es como medir una mesa, pero se parece más a medir el peso de un niño de cinco años. La cifra que obtengamos sólo será válida en ese momento. ¿Cuánto pesará ese niño mañana? Eso dependerá, en gran parte, de él, y también de todos nosotros.

P. Entonces, ¿qué ocurre con los genios?

R. Este es un tema curioso, siempre ha habido genios, niños prodigio, atletas espectaculares… Hay personas tan excepcionales que nos hacen ver lo normales y corrientes que somos nosotros. Pensamos “¿cómo es que ellos pueden hacer eso? Deben ser personas especiales, han recibido un don. Ellos lo tienen; yo no”. Pero yo no creo que los genios surjan de la nada, o que obtengan sus talentos por una especie de gracia divina. Sucede lo mismo que con la inteligencia: son el resultado de la acumulación de habilidades, que se van desarrollando y entrenando. “Algunos individuos nacen con más ventajas para ciertas tareas, pero nadie está genéticamente destinado a la grandeza, ni limitado para alcanzarla.” Como dijo Anders Ericsson, “El talento no es la causa, sino el resultado de algo”.

P. ¿Por qué creemos en la existencia de dones innatos excepcionales?

R. Porque el proceso de desarrollo del talento es muy lento y difícil de detectar desde el exterior. No se aprecia a simple vista, pero claro, que no se vea una cosa no quiere decir que no exista. Ericsson descubrió que la mayoría de las grandes estrellas, ya sean del baloncesto, del ajedrez o de la música, tienen algo en común: un estilo muy particular de preparación que denominó “práctica deliberada”, coherente y persistente, un deseo insaciable de ir más allá. Es una mentalidad especial, siempre insatisfecha con el nivel actual, continuamente autocrítica. Por otro lado, se requiere una enorme cantidad de tiempo. Se ha hablado de diez mil horas, a partir de las cuales se alcanzaría el dominio de una habilidad.

P. Vaya, parece que acabas de revelar el misterio del talento…

R. Eso parece, sí. Estoy convencido de que cualquier persona sana y funcional puede desarrollar algún tipo de talento. Ser sensacional en algo requiere una combinación de recursos, mentalidad, estrategias, persistencia y tiempo; y estos elementos están al alcance de cualquiera, ¿no? El verdadero don está dentro de cada ser humano: la plasticidad cerebral y la interacción dinámica GxE.

Referencia

Web del Autor

 Resumen del libro en ME

P. ¿Esto podría extenderse al conjunto de la sociedad?

R. Desde luego, yo abogo por una cultura de la excelencia. A mi parecer, la humanidad es una empresa social y competitiva, en la que aprendemos los unos de los otros, nos comparamos y competimos por el afecto, el éxito y los recursos. Mi fórmula sería: “rivalidad saludable, expectativas elevadas, respeto y compasión para todos. Lo que hay de genial en cada uno de nosotros es que podemos crecer todos juntos”.

P. Para terminar, ¿cuál es el genio que hay dentro de nosotros?

R. El genio que hay en cada uno de nosotros es nuestra capacidad para mejorarnos y para mejorar nuestro mundo. Heredamos un ecosistema, pero también la capacidad de modificarlo. Todo nos moldea y todo es moldeable, así que, no está todo decidido. Somos mejorables. En mis páginas podéis encontrar consejos para llegar a destacar.

Entrevista a Montserrat del Pozo, Directora del Colegio Montserrat

Pedagoga y con una gran visión de futuro Montserrat del Pozo dice que «se ha de educar para la vida y para formar a las personas». Pionera en aplicar la Teoría de las Inteligencias Múltiples, busca trabajar las capacidades individuales de cada alumno. También les educa en el pensamiento crítico y creativo, para la resolución de problemas, realizar planteamientos lógicos, expresiones musicales y crear sus propias ideas.

EC | Madrid | Abril 2012

Montserrat del Pozo
Pregunta. ¿Cuál es su idea de creatividad?

Respuesta.
Mucho se habla hoy de creatividad y desde muchos ámbitos diferentes, por eso, tal vez, no es fácil definirla. A mi entender, la creatividad consiste en tener una mirada diferente – que permite ver lo que otros no ven – y que lleva a aportar algo nuevo, que a la vez es valioso, a partir del bagaje cultural, intelectual y sensorial  que uno lleva consigo.
La creatividad requiere atención al entorno, intuición y prospectiva. No está vinculada a un solo ámbito, como algunos se han empeñado en afirmar, sino que podría decir que su campo de acción es tan amplio como la vida misma.

P.   ¿Cómo intervienen las distintas inteligencias en el desarrollo de la creatividad y cuáles de ellas tienen más potencial creativo?

R. Cada persona es una unidad de manera que, tanto su pensar, su imaginar como su actuar requieren siempre de la totalidad de su ser, por eso y porque son muchos los modos de creatividad,  todas las inteligencias tienen que ver con ella.

Ya ve que todas la favorecen. En mayor o menor medida todas tienen potencial creativo y, si me lo permite, cuanto más desarrolladas estén todas en un sujeto, como siempre actúan conjuntamente, mayor creatividad.

P. ¿Se estimula el interés por las ciencias? ¿Cómo? ¿A partir de qué curso?

R. Prácticamente, a partir de 1 año se estimula en todos los alumnos el interés por la ciencia. Los pequeños descubrimientos que preparan, al principio, junto con sus padres y que exponen a todo el grupo, apoyados también por ellos  sobre temas tan cercanos a ellos como puede ser “el viaje de una gota de agua”, entran del programa que llamamos “Ciencias en Acción”.
La Educación Infantil es muy propicia para estimular el interés por las ciencias. Los diferentes Proyectos de Comprensión que se llevan a cabo en el aula son una buena muestra de ello: “El cuerpo humano”, esta realidad que les queda tan cercana y que necesitan conocer, “Los animales de la granja” que tanto gustan a los niños por lo que tienen de seres vivos a los que se pueden acercar, “La fuerza de las semillas” que encierran la sorpresa del tallo que crece a partir de la semilla enterrada, “Metamorfosis, las setas y el otoño”, , “La balanza”, ”Cine”, “Gotas de colores”, etc. Acaba de salir un libro acerca de cómo trabajamos las Inteligencias Múltiples en Educación infantil en el Colegio Montserrat que no dudo servirá de ayuda a cuantos estén interesados en el tema.

La creatividad consiste en tener una mirada diferente.

P. ¿Cómo aplican ustedes la educación de la creatividad en las materias científicas y técnicas?

R. Estamos convencidos de que el alumno es el protagonista de su aprendizaje, por eso, desde un principio se les favorece la autonomía, que les permite evidenciar sus posibilidades, intereses y recursos. Las Inteligencias Múltiples en acción, que llevamos a cabo en  Educación Infantil en el Colegio Montserrat, hace que en todos los cursos, desde que comienzan, se les ofrezcan múltiples estímulos a partir de los distintos programas. Un cerebro adecuadamente estimulado, cuyas conexiones neurológicas son cada vez más numerosas y están mejor organizadas, junto a la cercanía de un maestro que ofrece muchas oportunidades y favorece cualquier muestra de iniciativa unido al trabajo por Proyectos de Comprensión, que les obligan a utilizar diferentes recursos, a investigar, decidir, etc.,   facilitan el desarrollo de la creatividad.

P. ¿Puede explicarnos algún proceso concreto (una clase o lección,  herramientas, etc.) que refleje esta enseñanza de la creatividad?

R. Más que una clase, me gustaría explicarle una actividad que se lleva a cabo con alumnos de 2 años. La llamamos «Método Científico». Consiste en llevar a cabo un proceso a través del cual se explican fenómenos, se establecen relaciones entre hechos y se enuncian leyes que permiten identificar fenómenos físicos que se dan en el mundo y explicarlos. Consta de cuatro pasos: Pregunta, Hipótesis, Investigación e Interpretación.
Cuando llega la primavera, los alumnos de dos años investigan acerca del crecimiento de las plantas y la aparición de las flores. El método científico les ayuda a descubrir la importancia y la influencia de la luz solar en el crecimiento de las mismas, junto con otros elementos.
Queremos que los alumnos comprendan que la observación nos lleva a hacernos preguntas (cosa  muy fácil de conseguir porque los niños a esta edad no paran de preguntar) y que a través de la deducción y de la experiencia podemos dar respuesta a los interrogantes que tenemos. En primer lugar, en el aula y en el patio, investigamos acerca de la luz solar, dejando que los niños pregunten, digan, expresen… Buscamos información sobre la relación de la luz solar con el crecimiento de las plantas. Necesitamos tres semanas para llevar a cabo el estudio. Los alumnos se reúnen en grupos, de 3, 4 ó 5 niños, según la distribución de las mesas en el aula. La tutora de aula recoge todas las observaciones en un cuaderno de campo con comentarios y fotografías.

  1. La Pregunta que hacemos al iniciar el Proyecto es: ¿Puede vivir una planta sin luz?
  2. La Hipótesis es: La planta crece en función de la luz que recibe.
  3. La Investigación: Es el trabajo en grupo por mesas.
  4. La Interpretación final a la que llegaron los alumnos es que todas las plantas necesitan y buscan la luz para crecer.

Cada mesa tiene una planta cubierta con una caja. En cada caja se hace un agujero por el cual entra la luz; una cajas tiene el agujero arriba, otra en el centro, otra a la derecha, otra a la izquierda, otra, finalmente, no tiene ningún agujero. Esta última está en la mesa de la maestra.
Dos veces por semana (el primer día y el último) destapamos con cuidado la caja para ver lo que sucede. Se toman fotografías y con la ayuda de la tutora, se recogen todos los comentarios, exclamaciones, reflexiones que hacen los niños acerca de lo que ven. Al final de la investigación los alumnos comprueban que cada planta en cuya caja había un agujero ha crecido en dirección a la luz recibida y que la planta en cuya caja no entró nunca la luz se mustió.
Hemos utilizado el método científico como una forma planificada de trabajar. Conseguimos que los niños observaran que los datos que ellos mismos recogían siguen un proceso, que son datos acumulativos y necesarios y que nos llevaron a poder comprobar la hipótesis inicial. El material para esta actividad fue muy sencillo: Utilizamos semillas de legumbres porque germinan muy deprisa, cajas de zapatos, un cuaderno de campo y una cámara de fotos.

P.   Al tratarse de un modelo educativo no convencional, qué resultados obtienen los alumnos al enfrentarse a pruebas oficiales? (PAEG) ¿Llevan algún tipo de seguimiento de los alumnos una vez que han abandonado el centro (carreras que eligen, etc.)?

R. Hoy ya puedo afirmar con satisfacción que los alumnos que comenzaron en Educación Infantil en el Colegio Montserrat y que hoy están en la Universidad han obtenido muy buenos resultados en las distintas pruebas oficiales. Todos han sido admitidos en las carreras que habían elegido en primera opción. Los que han elegido otros estudios no universitarios han tenido la misma suerte. Es un estímulo a seguir adelante cuando escuchas a los ex-alumnos decir «qué bien me ha ido; cuánto aprendí en el colegio; el trabajo cooperativo no es ninguna novedad para mí, ni los mapas mentales, ni el uso de las TIC, ni el trabajo por Proyectos …

P.  ¿Han introducido el modelo de las IM en los currículos de Primaria y Secundaria? ¿Están satisfechos de los resultados?

R. Así es. Hemos introducido las Inteligencia Múltiples tanto en Primaria como en Secundaria y los resultados son muy satisfactorios. De hecho hemos publicado dos libros, casi dos manuales, que muestran tanto lo que hacemos como el por qué.

Referencia de interés:

Col.legi Montserrat
Think1 TV

P.    Su modelo educativo requiere un tipo muy especial de profesor. ¿Qué criterios siguen para la selección de sus profesores? ¿Les ofrecen alguna formación especial? ¿Han tenido que crear sus propios materiales?


R. La aplicación en el Colegio Montserrat de las Inteligencias Múltiples nos ha llevado a cuatro grandes transformaciones, una de las cuales es la del rol del profesor. Es verdad que el alumno es el protagonista de su aprendizaje, pero el maestro, el profesor, es el guía, el tutor – a mí me gusta de manera especial la imagen del sherpa- porque es quien acompaña, orienta, prepara, facilita, está siempre al lado del alumno.
Fundamental para  trabajar en el Colegio Montserrat, por supuesto, es querer, ser capaz de identificarse con el Proyecto Educativo del Colegio, conocer y valorar la cultura del Centro, colaborar con los compañeros de claustro – somos una Comunidad de Aprendizaje, un centro donde todos aprendemos – y, desde luego, ha de conocer y querer a sus alumnos y estar muy orgulloso de su tarea.
Tenemos muy programada la formación del profesorado. Semanalmente hay una hora de trabajo con los profesores y cursos intensivos a lo largo del año escolar. Habitualmente está secuenciada para tres años y todo cuanto se lleva a cabo en el aula es tema de formación para el profesorado y también para las familias a las que siempre se les ofrece el conocimiento de lo que sus hijos hacen en el aula (Estimulación Temprana, Inteligencias Múltiples, Metodologías activas…).
Como bien dice, hemos tenido que crear nuestros propios materiales. Para el aprendizaje de las Matemáticas, por ejemplo, hemos creado EntusiasMat, un proyecto didáctico-pedagógico (de 3 a 12 años) que permite trabajar las matemáticas como algo útil, real y práctico, inmerso en la vida diaria, pensado para favorecer a Inteligencia Lógico-Matemática, atender a las Inteligencias Múltiples y favorecer las competencias básicas. Estamos muy satisfechos de los resultados. De hecho hoy son más de 400 escuelas las que, además de las de nuestra Titularidad, también lo han implantado. De igual modo, para favorecer el desarrollo de los dos hemisferios cerebrales y como complemento al desarrollo de la Inteligencia Lógico-Matemática, hemos publicado un libro para el maestro y unas fichas para el alumno, «Ajedrez en el aula», escrito por Adriana Salazar Varon, maestra internacional de ajedrez. Está pensado para que los alumnos de 2 a 12 años, no sólo aprendan a jugar a ajedrez sino que sobre todo desarrollen el pensamiento abstracto, adquieran el rigor del pensamiento, la deportividad, el control de la impulsividad, el pensamiento alternativo, y otros muchos valores, actitudes  y destrezas que permite y facilita este juego.
Acabamos de crear “Ludiletras” una herramienta de lecto-escritura para que los niños a partir de 3 años y hasta los 6 aprendan a leer y escribir de manera sencilla, a modo de juego, utilizando todo el cuerpo. Ludiletras asocia una palabra y un gesto a cada una de las letras del abecedario. Puedo asegurarles que es una herramienta muy eficaz en la que los niños nos llevan la delantera a los mayores. Lo hemos creado de manera que también los papás en casa puedan seguir jugando y aprendiendo con su hijo.
Trabajar por Proyectos nos ha llevado a generar materiales propios y de hecho en la actualidad, desde 5º de primaria hasta 2º de Bachillerato, los alumnos trabajan desde sus ordenadores, completando información con libros de consulta que están en todas las aulas.

P.   La aplicación de este modelo educativo, ¿resulta cara o se podría generalizar a todo el sistema educativo?

R. Permítame que le responda con las palabras de David Lewis “La educación es cara pero el coste de la ignorancia es mucho mayor”.  Estoy persuadida de que se podría generalizar a todo el sistema educativo siempre y cuando  quienes vayan a llevarlo a la práctica estén convencidos de que vale la pena y estén dispuestos al cambio.