En este número estamos estudiando los fenómenos del talento compartido, que surgen de la interacción de inteligencias individuales. Vivimos integrados en grupos: la pareja, la familia, la empresa, la comunidad de vecinos, la sociedad civil… Estas comunidades no son un simple agregado de inteligencias individuales. La manera de organizarse, el sistema de comunicación que se establezca entre ellas, los apoyos o los obstáculos que el grupo proporciona afectan a las inteligencias individuales.
EC | Madrid | Junio 2012
La inteligencia de los grupos puede mejorar o empeorar los resultados individuales.
Con idea de reunir la información existente sobre este fenómeno, y profundizar en él, el Centro MIT para la inteligencia colectiva ha puesto en marcha un manual de inteligencia colectiva, estructurado como una wiki (una colección de páginas on-line, editables por sus lectores). Para los promotores de esta iniciativa, se trata de que investigadores y personas de todo el mundo contribuyan a crear sus contenidos, convirtiendo la elaboración del manual en un ejemplo de la inteligencia colectiva que trata de investigar. El manual tiene la intención de proporcionar un marco conceptual para todo el campo de la inteligencia colectiva. Está dirigido tanto a especialistas como al público en general, por lo que intenta que el material esté escrito de una manera comprensible para una audiencia general muy amplia.
El Manual de Inteligencia Colectiva está estructurado como una wiki, convirtiendo su elaboración en un ejemplo de la inteligencia compartida que trata de investigar.
Lo primero que intentan los que han puesto en marcha esta iniciativa es explicar la razón por la que se considera importante en estos momentos estudiar la inteligencia colectiva. La inteligencia colectiva es un fenómeno que se produce desde que los humanos interactúan entre sí. Incluso algunos animales, desde determinadas perspectivas, actúan de maneras que pueden ser vistas como colectivamente inteligentes. Actualmente, con la emergencia de las nuevas tecnologías de la información y las posibilidades que éstas ofrecen, se están multiplicando las colaboraciones entre personas o grupos de personas a lo largo del planeta. Es por tanto más importante que nunca para sus autores entender la inteligencia colectiva a un nivel profundo, para que podamos crear de manera más eficaz y aprovecharnos de estas nuevas posibilidades. El manual trata de apoyar este proceso.
Los autores parten, para trabajar en el manual, de una definición de inteligencia colectiva: grupos de individuos haciendo cosas colectivamente que parecen inteligentes. Utilizan la definición de la inteligencia del diccionario on-line de Merriam-Webster, definiéndola como:
- la habilidad para aprender o entender,
- ocuparse de situaciones nuevas o difíciles,
- la diestra utilización de la razón,
- la habilidad para aplicar el conocimiento para adaptarse al propio medio.
Y definiendo a su vez la inteligencia colectiva como:
- grupo o grupos de individuos haciendo cosas colectivamente que parecen independientes,
- grupos tratando situaciones nuevas o difíciles,
- grupos aplicando el conocimiento para adaptarse a un ambiente que va cambiando.
En el manual se estudian ejemplos de inteligencia colectiva, en distintos campos: organizaciones de negocios, inteligencia artificial, biología, trabajo colaborativo soportado por ordenador, mercados de predicción, una taxonomía de la inteligencia colectiva (la clasificación en categorías).
Los autores tratan la medición de la inteligencia colectiva y los factores que la afectan, entre los que se encuentran el tipo de tarea, el liderazgo en equipo, el entrenamiento o el brainstorming (lluvia de ideas).
Se estudia en el manual la conciencia como una medida de la inteligencia colectiva. La conciencia sería la habilidad para ser consciente del entorno y de nuestra presencia en él, y la inteligencia colectiva se sirve de esta habilidad para interactuar con el entorno. La llave sobre cómo la inteligencia colectiva realza la conciencia es la sinapsis. La definición sobre sinapsis de la que se parte en el manual es la de cualquier punto en el que los datos cambian el medio en el que son codificados.
En el manual se ofrece una lista de factores que facilitan la inteligencia colectiva y de factores que la inhiben, desde diferentes perspectivas, como lista de trabajo. Entre los factores que facilitan la inteligencia colectiva están, por ejemplo, la diversidad, el aprendizaje, o la conciencia; entre los factores que la inhiben se encuentran los prejuicios o los fallos de mercado, entre otros.
En relación con las diferentes perspectivas en la inteligencia colectiva, una forma de integrarlas es identificar los atributos o conjunto de atributos (cómo cada uno traza el mapa de los componentes genéricos que son comunes en la inteligencia colectiva), y las contribuciones específicas de la disciplina: los conceptos-clave relevantes y teorías. El manual recoge una tabla que contiene ejemplos de ambas perspectivas.
¿De qué manera está organizado el manual? En el manual, además de la página principal, que contiene el marco fundamental más los links a otros documentos que lo complementan, existen otras páginas que tienen un desarrollo bastante completo, a las que se llega a partir de los links señalados. Las que son desarrolladas son las siguientes:
- ejemplos de inteligencia colectiva,
- perspectiva de la informática y de la inteligencia artificial en la inteligencia colectiva,
- perspectiva de la biología en la inteligencia colectiva,
- la perspectiva del trabajo colaborativo soportado por ordenador en la inteligencia colectiva,
- la perspectiva de la predicción del mercado en la inteligencia colectiva,
- una taxonomía de la inteligencia colectiva,
- perspectiva socio-psicológica de la inteligencia colectiva
- perspectiva de la neurociencia cognitiva en la inteligencia colectiva,
- perspectiva de la teoría de la organización en la inteligencia colectiva,
- perspectiva económica en la inteligencia colectiva,
- perspectiva de la filosofía política en la inteligencia colectiva,
Existen links numerados que remiten a artículos de diferentes autores en los que se profundiza sobre lo tratado. Se accede a través de estos links a CiteUlike, una base de datos con referencias bibliográficas, en la que, junto a un breve extracto del contenido del artículo, se señalan las webs en las que se pueden adquirir estos artículos. También se utilizan algunos links numerados para remitir a las webs de organizaciones de negocio que ponen como ejemplo de inteligencia colectiva. Otros links conducen a páginas webs variadas, relacionadas con los temas tratados (por ejemplo, links de empresas e instituciones citadas).
Algunas partes del manual han sido poco desarrolladas, como la que habla de la conciencia como medida de la inteligencia colectiva. Otras han sido objeto de un mayor desarrollo.
James Surowiecki, en su libro «Cien mejor que uno», sostiene que no hay que ir a la caza del experto, sino consultar a la multitud. Tenemos muchas posibilidades de que ella sepa.
Al utilizar la estructura de una wiki, que permite la colaboración de un número enorme de personas, los promotores de la iniciativa intentan conseguir que un grupo de personas que no tienen por qué ser extraordinarias produzcan resultados extraordinarios. James Surowiecki, en su libro «Cien mejor que uno. La sabiduría de la multitud o Por qué la mayoría es siempre más inteligente que la minoría», (Ediciones Urano, 2005) sostiene que no hay que ir a la caza del experto, porque eso es una pérdida de tiempo y muy costosa para más señas. Lo que debemos hacer es dejar de buscar, y consultar a la multitud (que, por supuesto, contiene tanto a los genios como a todos los demás). Tenemos muchas posibilidades de que ella sepa.
| Enlaces de interés | |
| – Manual de inteligencia compartida (MIT) – Wiki de «Manual de inteligencia colectiva» |
|

“Wiki” es un término hawaiano que significa “rápido”. El propio sonido de la palabra transmite esa sensación de rapidez, dinamismo y sencillez: las principales características de esta herramienta tecnológica que ha revolucionado la sociedad de la información. Wiki es sinónimo de colaboración, es el vehículo de la Inteligencia Colectiva.
Los “paseos de aprendizaje” nos llevan a visitar los lugares donde se pueda aprender: universidades, laboratorios, centros de tecnología, departamentos de investigación y desarrollo. Es decir, grupos que generan conocimiento. Visitaremos también –virtualmente- centros legendarios como el laboratorio de Edison en Menlo Park, el Bell Lab, el Xerox Park, el centro de investigación de IBM tal como era a mediados del siglo pasado, cuando comenzaron a diseñar el sistema 360, o el mítico Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusett. Nos interesa conocer cómo se trabaja, qué es lo que constituye el talento colectivo de estas organizaciones.


Pregunta. En primer lugar, ¿a qué pensáis que se debe vuestro éxito?
colaboración
El primero en hablar de aprendizaje cooperativo fue el pedagogo francés Célestin Freinet (1896-1966), un auténtico revolucionario de la educación cuyo sueño era fundar una “Escuela Nueva”: moderna, cooperativa y laica. El de cooperación es uno de los principios en que se basaba su proyecto. En el aula debería reinar un ambiente que facilite la relación maestro–alumno. La cooperación ha de darse entre alumnos, alumnos–maestros y entre maestros; esta última con el objetivo de compartir experiencias y dialogar, poniendo en común los problemas y las posibles soluciones, a fin de mejorar las condiciones de la escuela. De este modo, la organización del aula debe contemplar la participación de los alumnos en la construcción de sus conocimientos (lo que hoy en día conocemos como aprendizaje activo o significativo). La construcción práctica de ese ambiente educativo se realiza por medio de técnicas que se caracterizan por potenciar el trabajo de clase sobre la base de la libre expresión de los niños en un marco de cooperación.

Debemos plantearnos la siguiente cuestión: ¿qué sucedería si la escuela fuese tratada como un sistema vivo y no como una máquina?, se pregunta Peter Senge. Los sistemas vivos crecen, evolucionan, forman nuevas relaciones. Si estudiamos a los sujetos como si estuviesen vivos, el aprendizaje estaría centrado en el que aprende, y no en el profesor: se apoyaría la variedad, no la homogeneidad; se entendería el mundo de la interdependencia y el cambio, no se trataría de memorizar los hechos y luchar por dar las respuestas correctas. Si se trata a las escuelas como sistemas vivos, se explorarían continuamente las teorías en uso de todos los implicados en el proceso educativo; y se reintegraría la educación dentro de las redes de relaciones sociales que unen familias, amigos y comunidades. Se trata de hacer del ambiente escolar un lugar de aprendizaje para todos los implicados. El colegio debe hacer de la vida de los chicos, y no de la clase, el centro del aprendizaje.


Las memorias de James Watson y Frances Crick nos ayudarán a reconstruir la historia del descubrimiento de la estructura del ADN. Estamos en el año 1951. James Watson, de 23 años, llega al “laboratorio Cavendish” de Cambridge para unirse a un pequeño grupo de físicos y químicos que trabajaban sobre las estructuras tridimensionales de las proteínas. Francis Crick trabajaba en una unidad, realizando diversos experimentos. Era un hombre charlatán, de risa sonora, que entonces contaba con 35 años y era casi un desconocido. James Watson era un zoólogo fascinado por la ornitología, que terminaría interesándose por el estudio de la genética. Crick era físico. Antes de la llegada de Watson, Crick apenas se había ocupado del ADN y de su papel en la herencia; además, por aquel entonces, el trabajo molecular sobre el ADN en Inglaterra era considerado propiedad básica de Maurice Wilkins, cuyo principal instrumento de investigación era la difracción de los rayos X. Wilkins trabajaba en el laboratorio de Randall en el King’s College de Londres. Randall había contratado a una cristalógrafa con experiencia, Rosalind Franklin, que será otra de las protagonistas de nuestra historia.
Crick, durante la Segunda Guerra Mundial, había trabajado en el diseño de minas magnéticas y acústicas-minas a distancia. Cuando terminó la guerra, no sabía qué hacer, no tenía una especialización clara, pero comprendió que esto podía resultar una ventaja, porque le permitía dedicarse a lo que quisiera. La formación que fue adquiriendo en biología, y su interés por las fronteras entre lo viviente y lo no viviente le terminaría llevando al laboratorio Cavendish. Para poder trabajar en el Cavendish, Crick tuvo que estudiar cristalografía de rayos X, tanto la teoría como la práctica. Al tener que aprender difracción de rayos X por su cuenta, adquirió un conocimiento amplio y profundo.
