Minería de datos para investigar la enfermedad de Alzheimer

En números anteriores hemos hablado de un sistema computacional que sirve para buscar patrones en grandes cantidades de información y que se conoce como minería de datos o DATA MINING.

Recuperamos este concepto porque está siendo usado con éxito por investigadores españoles. Un equipo de la Universidad Politécnica de Madrid ha aplicado la minería de datos al estudio de la enfermedad de Alzheimer, gracias a lo cual han podido analizar grandes cantidades de referencias complejas de una manera holística. Esto les ha permitido identificar nuevos hallazgos, corroborar descubrimientos anteriores y plantear nuevas hipótesis de trabajo en la investigación de esta enfermedad. El uso de esta técnica ha sido fundamental.

El volumen y cantidad de información disponible hoy en día es abrumador, por eso resulta tan necesaria esta herramienta, que permite extraer información de un conjunto de datos y transformarla en una estructura comprensible para su uso posterior.  De ahí su nombre, ya que, en definitiva, este proceso lo que hace es hallar y extraer conocimiento “oculto” a partir de grandes volúmenes de datos. ¿Cómo se hace esto? Aplicando las ventajas de varias áreas computacionales como la estadística, la inteligencia artificial, la computación gráfica, las bases de datos y el procesamiento masivo. El data mining es una etapa dentro de un proceso mayor llamado “extracción de conocimiento en bases de datos” (Knowledge Discovery in Databases o KDD).

Fuentes
– Minería de datos contra el alzheimer
– Wikipedia. Minería de datos

Tengo la teoría, ahora buscaré las matemáticas

Tengo la teoría ahora buscaré las matemáticas

¿Pueden unas matemáticas desarrolladas décadas antes servir de base para la solución de un problema físico trabajado por un oficinista de patentes en Berna mucho tiempo después?

 EC | Madrid | Noviembre 2012

Riemann
George Bernhard Riemann, creador de las matemáticas de la geometría

Nos encontramos en la Universidad de Göttingen, en Alemania, en el año 1854. Un matemático de 28 años, George Bernhard Riemann, da una conferencia que sirve para romper las cadenas del espacio plano de Euclides y forja el camino hacia un tratamiento matemático igualitario de la geometría en todo tipo de superficies curvas. Las ideas de Riemann proporcionaron las matemáticas necesarias para analizar los espacios alabeados. Unos sesenta años después, un joven que trabajaba en una oficina de patentes en Suiza busca el marco geométrico adecuado para desarrollar una nueva visión de la fuerza de gravedad, que terminaría dando lugar a la Teoría General de la Relatividad. Este joven, Albert Einstein, tenía la teoría, pero le faltaban las matemáticas para apoyarla. En 1905, Einstein, que no tenía ninguna vinculación universitaria,  ni acceso a ningún laboratorio, y que solamente consultaba la biblioteca de la Oficina de Patentes en la que trabajaba, publicó en la revista Anales de la Física, una serie de cinco artículos,  de los que, según C. P. Snow, tres figurarían entre los más importantes de la historia de la Física. Uno de ellos analizaba el efecto fotoeléctrico por medio de la nueva teoría cuántica de Planck; otro el comportamiento de pequeñas partículas en suspensión (lo que se conoce como el movimiento browniano) y el otro esbozaba la Teoría Especial de la Relatividad.

Como señala Bill Bryson, Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento es uno de los artículos científicos más extraordinarios que se hayan publicado, tanto por la exposición como por lo que dice. No tenía ni notas al pie ni citas, casi no contenía formulaciones matemáticas, no mencionaba ninguna obra que lo hubiese precedido o influido y sólo reconocía la ayuda de un individuo, un colega de la oficina de patentes llamado Michele Besso. Era – escribió C. P. Snow- como si Einstein “hubiese llegado a aquellas conclusiones por pensamiento puro, sin ayuda, sin escuchar las opiniones de otros. En una medida sorprendentemente grande, era precisamente eso lo que había hecho”. Con su Teoría General de la Relatividad, Einstein desarrolló una nueva visión del espacio y del tiempo. Lo que viene a decir la  relatividad es que el espacio y el tiempo no son absolutos sino relativos, tanto respecto al observador como a la cosa observada, y cuanto más deprisa se mueve uno más pronunciados pasan a ser esos efectos. Pero el problema de esta teoría era que no encajaba bien con la teoría gravitatoria de Newton.

“Las matemáticas en sí nunca son la explicación de nada. Solamente son los medios por los que usamos un conjunto de hechos para explicar otro, y el lenguaje en el que expresamos nuestras explicaciones” (Steven Weinberg. Premio Nobel de Física. «El sueño de la teoría final»)

En 1907, Einstein empezó a pensar en el problema de la gravedad. La Teoría Especial trataba de cosas que se movían en un estado libre de trabas. Pero ¿qué pasaba cuando una cosa en movimiento (la luz sobre todo) se encontraba con un obstáculo como la gravedad? Se dedicó a pensar durante esta cuestión durante una década, hasta formular su Teoría General de la Relatividad.

La genialidad de Einstein, como señala el físico Brian Greene, consistió en reconocer y declarar audazmente que las matemáticas de la geometría de Riemann se ceñían perfectamente a la física de la gravedad. Para Einstein, la gravedad, en cierto modo, no existe, lo que mueve los planetas y las estrellas es una deformación de espacio y tiempo. La gravedad sería un producto del pandeo del espaciotiempo, esa curiosa dimensión que forman las tres dimensiones del espacio más el tiempo. Tras casi una década buscando las matemáticas que encajasen con sus ideas, encontró justo lo que necesitaba: existía una profunda analogía entre el papel de la gravedad en la Física y el de la curvatura en Geometría. Comenzando por esta analogía entre la gravedad y la curvatura, Einstein llegó a la conclusión de que la gravedad no es más que un efecto de la curvatura del espacio y el tiempo. Para implementar esta idea necesitaba una teoría matemática de los espacios curvos que fuera más allá de la geometría conocida de la superficie esférica de las dos dimensiones de la Tierra. Einstein era el físico más grande que el mundo había visto desde Newton, pero no era un matemático. La teoría del espacio curvo que había sido trabajada por Riemann y otros matemáticos en el siglo anterior le proporcionó el marco matemático que necesitaba su teoría. En su forma final, la Teoría General de la Relatividad era solamente una representación de matemáticas preexistentes de los espacios curvos en términos gravitacionales, junto a una ecuación de campo que especificaba la curvatura producida por cualquier cantidad dada de materia y energía.

La genialidad de Einstein, como señala el físico Brian Greene, consistió en reconocer y declarar audazmente que las matemáticas de la geometría de Riemann se ceñían perfectamente a la física de la gravedad.

Cuando el poeta Paul Valéry le preguntó una vez a Einstein si llevaba un cuaderno encima para anotar sus ideas, él le miró con ligera pero sincera sorpresa. “Oh, no hace falta eso -contestó-. Tengo tan pocas veces una…”.

Casi un siglo después de la gran hazaña de Einstein, la teoría de cuerdas nos ofrece una descripción de la gravedad en el marco de la mecánica cuántica, que, necesariamente, modifica la relatividad general cuando las distancias implicadas se vuelven tan cortas como la longitud de Planck. Puesto que la geometría riemanniana es el núcleo matemático de la relatividad general, esto significa que esta geometría también ha de ser modificada para reflejar fielmente la nueva física de distancias cortas de la teoría de cuerdas. A escalas tan pequeñas como la longitud de Planck, debe emerger una nueva geometría que se ciña a la nueva física de la teoría de cuerdas. Los físicos siguen buscando.

Fuentes
– Weinberg, Steven. Dreams of a final theory («El sueño de una teoría final»). Random House, Nueva York, 1994, pgs 56, 98-101
– Bryson, Bill. Una breve historia de casi todo. RBA Libros, Barcelona, 2004, pgs 121-27
– Greene, Brian. El universo elegante. Crítica, Barcelona, 2007, pgs 329-333

Invitado del mes: Edward De Bono

Edware de Bono

Edward de Bono se ha ocupado durante años del estudio del pensamiento creativo, de la innovación y la enseñanza directa del pensamiento como una destreza. A él se deben el concepto y las herramientas formales del pensamiento lateral.

 EC | Madrid | Noviembre 2012

El pensamiento lateral trata de resolver problemas por métodos no ortodoxos o aparentemente ilógicos. De Bono, en su libro El pensamiento lateral,  lo opone al pensamiento lógico. Este tipo de pensamiento está íntimamente relacionado con los procesos mentales de la perspicacia, la creatividad y el ingenio. El método más eficaz para transformar ideas es mediante la reestructuración de la información disponible a la luz de la perspicacia, buscando originar otras nuevas utilizando para ello la creatividad.

El pensamiento lateral es creador, es provocativo, puede efectuar saltos, no es preciso que sea un pensamiento correcto, no rechaza ningún camino, explora incluso lo que parece ajeno al tema, no utiliza ni categorías ni clasificaciones ni etiquetas fijas, sigue los caminos menos evidentes, es un proceso probabilístico. En el pensamiento lateral, la información se usa no como fin, sino sólo como medio para provocar una disgregación de los modelos y su subsiguiente reestructuración automática en ideas nuevas.

De Bono trata de materializar su idea del pensamiento lateral en una forma lingüística, para conseguir un uso más eficaz. Para ello, escoge la palabra PO. Se podría decir que el pensamiento lateral es el dominio del PO. La función del PO es reestructurar la información para crear nuevos modelos, a través de dos procesos: la creación de nuevos modelos o innovación, y la investigación de los viejos o liberación.

De Bono trata de materializar su idea del pensamiento lateral en una forma lingüística, para facilitar su uso, y escoge la palabra PO, cuya función es reestructurar la información para crear nuevos modelos.

En su libro Aprende a pensar por ti mismo, De Bono trata de estimular el pensamiento creativo, prestando especial atención al fenómeno de la percepción, que nos proporciona ingredientes para el pensamiento, y un modo de contemplar el mundo. El autor propone cinco etapas para fomentar el aprendizaje, y para describirlas utiliza un símbolo que indica de manera visual la naturaleza de la misma. Son las siguientes:

  • TO indica la meta, el propósito u objetivo del pensamiento. ¿A dónde vamos? ¿Qué queremos obtener?
  • LO indica la información disponible y la que necesitamos. ¿Cuál es la situación? ¿Qué sabemos? Las percepciones también se incluirían aquí.
  • PO es la etapa de la posibilidad. En ella podemos crear soluciones y posibles enfoques. ¿Cómo lo hacemos? ¿Cuál es la solución? Ésta es la etapa generativa.
  • SO reduce, revisa y elige entre las posibilidades. Es la etapa de la conclusión, la decisión y la elección. Es la etapa del resultado.
  • GO indica el “paso a la acción”. ¿Qué vamos a hacer al respecto? ¿Qué viene luego? ¿Qué sigue a nuestro pensamiento?

Las dos primeras  hacen referencia al aspecto de la aportación, las dos últimas al del resultado. La de en medio, PO, es el puente o vínculo entre aportación y resultado, y como vimos es la base del pensamiento creativo. De Bono inventó esta palabra PO para indicar formalmente que en un momento dado aparecería una provocación, una de sus técnicas de pensamiento creativo. Una provocación es una afirmación que sabemos que es falsa, pero que utilizamos para evadirnos de nuestra forma habitual de pensar de modo que podamos crear nuevas ideas. La etapa PO genera posibilidades. Algunas son mejores que otras. Unas necesitan un mayor desarrollo antes de la evaluación.

De Bono diseñó el programa de pensamiento CoRT  específicamente para la enseñanza directa de la asignatura escolar de aprender a pensar. La esencia de este programa de pensamiento es la utilización de la “herramienta”. Los estudiantes practican con la herramienta en una serie de breves temas considerados objetos de pensamiento.

Es indispensable adquirir algunas técnicas que faciliten la aplicación del pensamiento lateral a situaciones y problemas concretos, desarrollando así gradualmente la habilidad y la costumbre en su uso. Para el desarrollo de esa habilidad, en sus libros se incluyen ejercicios específicos que facilitan la comprensión de las técnicas e ilustran su aplicación. Técnicas como la pausa creativa, el foco, el cuestionamiento, las alternativas, el abanico de conceptos, la aportación del azar, los estratales o el filamento, son analizadas en diferentes libros.

El método de los seis sombreros para pensar permite separar al Yo de su actitud personal, jugar con personalidades ficticias que actúen de diferente forma.

De entre todas las técnicas, la de los seis sombreros para pensar ha tenido un enorme éxito. Se usan sombreros de colores como metáforas, son categorías de conductas de pensamiento; cada estado es simbolizado por el acto de ponerse un sombrero de colores, real o imaginario. Con el sombrero blanco se pide que se dejen de lado las propuestas y razonamientos y se concentren directamente en la información. El sombrero rojo se relaciona con los sentimientos, la intuición, los presentimientos y las emociones. El sombrero negro es el sombrero de la «cautela”, del juicio crítico. El sombrero amarillo es para el optimismo y para una visión lógica y positiva de los hechos. El sombrero verde es para el pensamiento creativo, para las ideas nuevas, para plantear posibilidades e hipótesis. El sombrero azul  es para el control de los procesos, prepara la agenda para pensar, exige resúmenes y conclusiones y decisiones (por lo general, lo utiliza el organizador de la reunión, aunque los otros pueden presentar sugerencias). El pensador es desafiado a usar los diferentes sombreros, y experimenta realmente una sensación de libertad porque ya no tiene que limitarse a adoptar una sola posición. Todos deben hacer un esfuerzo para usar todos los sombreros.

El método de los seis sombreros para pensar permite separar al Yo de su actitud personal, jugar con personalidades ficticias que actúen de diferente forma, como hace Fernando Pessoa al inventar sus “heterónimos” (Ricardo Reis, Alberto Caeiro, Álvaro de Campos). El poeta asegura que él no evoluciona: viaja. “Voy cambiando de personalidad, voy (aquí puede haber evolución) enriqueciendo mi capacidad de crear personalidades nuevas, nuevos tipos de fingir que comprendo el mundo, o mejor, de fingir que se puede comprender”.

En su libro La revolución positiva, intenta poner en marcha un movimiento social, caracterizado por los principios básicos de la efectividad, los aspectos constructivos, el respeto, la auto-superación y la contribución. La revolución positiva utiliza el diseño en lugar de la crítica. En lugar de decir qué está mal, intenta decir “¿cómo podemos mejorar?”.

José Antonio Marina,  en su Teoría de la Inteligencia Creadora, asegura que la inteligencia nos permite conocer la realidad. Cumple así una función adaptativa: nos permite vivir y pervivir. Y sobre todo realiza una desconcertante función: inventa posibilidades. El hombre construye su inteligencia con arreglo a un proyecto, que descubre sus posibilidades reales. De Bono le da una vital importancia al dominio del PO, del reino de la posibilidad, para poner en marcha el pensamiento creativo necesario para generar ideas creativas. El poder generativo de la posibilidad es uno de nuestros grandes recursos.

Fuentes
De Bono, Edward. El pensamiento lateral. Paidós, Barcelona, 1990.
De Bono, Edward. El pensamiento creativo. El poder del pensamiento lateral para la creación de nuevas ideas. Paidós, Barcelona, 1994.
De Bono, Edward. Aprende a pensar por ti mismo. Paidós, Barcelona, 1997.
De Bono, Edward. La revolución positiva. RBA edipresse, 1997.
Marina, José Antonio. Teoría de la inteligencia creadora. Anagrama, Barcelona, 1993.
Pessoa, Fernando. Odas de Ricardo Reis. Unidad Editorial, Madrid, 1999.
Edward De Bono. Pagina oficial
De Bono Thinking Systems

La UNED se suma a la formación online gratuita

El MIT (Massachussets Institute of Technology) es el referente mundial en cuanto a la liberación de contenidos educativos. Fueron pioneros con el MIT Open Course Ware, al ofrecer, gratis, sus cursos en la red. Después se unió la Universidad de Harvard, formando EdX, una plataforma gratuita de contenidos de ambas instituciones. Con ello, lograron poner a disposición de todo el mundo una formación universitaria sin necesidad de desplazamientos ni desembolsos económicos.

Tomemos estas iniciativas y añadamos la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), el Centro Superior para la Enseñanza Virtual (CSEV) y el respaldo de Telefónica y el Banco Santander. El resultado es UnX, el homólogo español de EdX.

Se trata de una plataforma online creada por la UNED en colaboración con el MIT, que dio comienzo el pasado 29 de octubre de 2012. Desde noviembre ofrece 3 cursos totalmente gratuitos, relacionados con la creación de aplicaciones móviles y el emprendimiento. La iniciativa se desarrolla por medio de herramientas digitales como los foros y las tutorías multimedia, que permiten al alumno aprender con sus propios horarios,  a su ritmo y mantener el contacto tanto con los profesores como con sus compañeros. Para ello cuentan con la ayuda del CSEV, y se prevé que pronto se sumen otras universidades latinoamericanas.

La enseñanza digital aporta numerosas ventajas, mejorando las condiciones de la educación superior -lo que se asocia con una mayor expectativa de empleo- y aumenta la iniciativa de los estudiantes, facilita la creación de empresas, mejora el perfil profesional, etc.

Cada vez hay menos dudas de que el futuro está en compartir la información. Por eso, se parte de códigos abiertos publicados en la web. Si el mundo está cambiando, mejor ser los primeros en sumarse a ese cambio.

Fuentes
– RedUnx

Entrevista a un libro: «Aprendizaje profundo», de Stellan Ohlsson

Entrevista a un libro

Esta obra gira en torno a tres ejes estrechamente ligados: el cambio, el aprendizaje y la novedad. El mundo es cambiante y el estado normal de los asuntos humanos es la turbulencia. No sólo cambia el entorno; las personas también son agentes de cambio. Podemos producir cambios, crear novedades. La adaptación a los cambios del entorno es lo que llamaos “aprendizaje”, y el inicio deliberado del cambio constituye la creatividad.

EC | Madrid | Noviembre 2012

Aprendizaje profundo
Licencia Creative Commons: Jason A. Samfiel/flickr

1. Das mucha importancia al cambio, ¿cómo lo concibes?

Considero que existen dos tipos de cambio. El primero tiene que ver con una visión mecanicista de la naturaleza. Más que cambio, habría que hablar de ciclos. Por ejemplo, las estaciones del año, que se repiten año tras año y, por tanto, son predecibles. En cambio, pensemos en un terremoto. No sigue ningún orden ni patrón y sus efectos son permanentes. Se trata de fenómenos caóticos, complejos, dinámicos y no lineales. Tienen “historia”: empiezan, se desarrollan y cesan. Son sistemas complejos, como los remolinos, epidemias, tormentas… A este tipo de cambios los denomino “no monótonos”. La mente es uno de estos sistemas complejos. Los cambios “no monótonos” también se dan a nivel cognitivo. Por eso estudio tres casos de cambios cognitivos “no monótonos”: creación de novedad, adaptación a un entorno cambiante o extraño y conversión a otro sistema de creencias.

2. Me interesa mucho el primero de los casos: la creación.

A mi también. Me pregunto cómo es posible la novedad. ¿Cómo puede aparecer algo nuevo?, ¿de dónde surge? Existen tres campos de actividad especialmente unidos a la creatividad: arte (crear), ciencia (descubrir) y tecnología (inventar). Tecnólogos, artistas y científicos trabajan bajo diferentes condiciones, con distintas herramientas y fines, pero todos ellos necesitan producir ideas nuevas. Me gustaría explicar cómo surgen en la mente esas ideas novedosas y se transforman en nuevas técnicas y productos. Dada la complejidad de la mente, no creo que la creatividad pueda explicarse aludiendo a un solo proceso. Un inventor, científico o artista debe trabajar en el mismo proyecto durante mucho tiempo (meses o años). Los procesos de pensamiento asociados con tan extensa actividad no son los mismos, ni del mismo tipo durante todo ese tiempo.

 Stellan Ohlsson es profesor de psicología y de ciencia computacional en la Universidad de Illinois. Estudia los modelos computacionales de cognición, la creatividad, adquisición de habilidades y otras funciones cognitivas superiores. Ha colaborado con varias universidades y organizaciones, como la Oficina de Investigación Naval.

3. ¿Qué mecanismos cognitivos producen la creatividad?

Existen diferentes procesos cognitivos con propiedades y patrones distintos, que generan diferentes resultados. Uno de esos procesos corresponde a lo que llamamos pensamiento analítico, el que reconocemos como normal o rutinario. Es útil y brillante, riguroso, sistemático… pero no creativo. El otro tipo contendría los ingredientes esenciales de la creación. Lo que distingue ambos tipos de pensamiento es que este último, el creativo, funciona a base de insights que generan nuevas ideas.

En los proyectos creativos intervienen los dos tipos, porque gran parte del proceso creativo consiste en actividades rutinarias que requieren pensamiento analítico. Así que, una teoría de la creatividad debe dar cuenta de las dos formas de pensamiento.

4. ¿Cómo funciona el pensamiento analítico?

El pensamiento analítico actúa proyectando la experiencia pasada en la situación dada. La interpretación inicial de un problema se determina en función de esa experiencia. En una situación familiar, el proceso de búsqueda está prácticamente determinado por lo que hicimos en ocasiones anteriores. Cuando hemos hecho algo muchas veces, no tenemos que pensar en cada momento lo que viene después, sino que procedemos de manera mecánica. Este tipo de pensamiento funciona muy bien en determinados contextos, pero no en otros que requieren una respuesta creativa. En un mundo complejo y difícil de conocer, como el que he descrito, no hay garantías de que el conocimiento previamente adquirido sea predictivo o útil.

5. ¿Y el pensamiento creativo?

Como he dicho, la clave está en los insights creativos, que son una parte del desarrollo del pensamiento creativo. El esquema sería:

  • búsqueda
  • punto muerto
  • insight
  • resultado

De manera que el insight es un momento muy breve y rápido, del que apenas somos conscientes, y que nos ayuda cuando nos atascamos y a dar con la solución.

 “Change is life” El cambio es vida. (Deep Learning, pg. 392)

6. ¿Por qué se producen esos puntos muertos?

Es algo que me preocupa. ¿Por qué la gente encuentra puntos muertos en problemas que, objetivamente, es capaz de resolver?

Un aspecto que me resulta enigmático de nuestra conducta es que, teniendo la capacidad para cambiar e inventar novedades, seamos tan reticentes a ello, nos cueste tanto dar con la respuesta creativa o nos atasquemos en problemas que tienen solución. Esto ocurre cuando, ante una situación nueva, recurrimos a la experiencia previa. Cuando nos enfrentamos a un problema desconocido, no podemos saber con certeza qué interpretación del mismo resultará más útil. Pero nuestros cerebros están diseñados para acudir en primer lugar a la experiencia previa (pensamiento analítico), lo que da pie a una representación inicial que activa unos elementos de conocimiento que, en realidad, no nos acercan a la solución. Al contrario, hacen que nos atasquemos en ellos. Una vez activados, estos elementos impiden la búsqueda de otras posibles soluciones y, por tanto, enlazar con la solución. Entonces llegamos a un punto muerto o callejón sin salida. Poseemos el conocimiento adecuado para solucionar el problema, pero fallamos al recuperarlo.

Para manejar con éxito el cambio, necesitamos la habilidad de superar los imperativos de la experiencia. De ahí el subtítulo “la mente supera la experiencia”. En esto consiste la hipótesis del “Aprendizaje Profundo”.

7. ¿De manera que la solución es el insight creativo?

Si no tuviéramos insights, nos quedaríamos atascados en puntos muertos y el pensamiento no avanzaría. No podemos pensar en soluciones viejas para problemas nuevos. Si enfocamos un problema de manera analítica, recuperamos ciertos conceptos, esquemas, estrategias, etc. Y como hemos recuperado esos conocimientos y herramientas, pensamos en el problema a partir de ellos, para que encaje o sea consistente con ellos. Entramos en un círculo que no conduce a nada; hay que salir de él.

Sólo el cambio engendra cambio. El recurso al pasado nos constriñe a un espacio de búsqueda muy limitado. Por eso tenemos que cambiar la representación del problema, lo que hará que la búsqueda heurística se traslade a otro espacio de solución. En definitiva: ir más allá, en una nueva dirección, buscar otras soluciones, lanzarse a lo desconocido.

8. ¿Podemos promover de algún modo la aparición de insights?

Es plausible que ciertas características personales influyan en la habilidad de adaptarse a la novedad y al cambio, o en su producción. Algunas personas apenas salen de su entorno a lo largo de sus vidas, mientras que otras son aventureras, abiertas al cambio, lo buscan deliberadamente. Por otra parte, hay gente que evita el error, equivocarse, la crítica negativa…

Es más probable que aparezca un insight si hay un feedback o intercambio relevante: una crítica, discusión… Por eso es muy importante la comunicación, compartir el conocimiento y crear en grupo, ya que esto posibilita la crítica y el intercambio.

Mi teoría enfatiza el poder del feedback negativo para resolver puntos muertos, pues afecta al balance entre posibles opciones y nos ayuda a avanzar.

Se pueden facilitar las condiciones para que los insights creativos aparezcan.

“La elección de proyectos, el nivel de compromiso, el tiempo de preparación, la variabilidad de la experiencia y la exposición a feedback negativo, son elementos que influyen en la probabilidad del cambio “no monótono” y que están sujetos a la voluntad.” (Ídem, pg. 387)

9. ¿Y, esto se puede aplicar también a los grupos?

Por supuesto, de hecho creo que los verdaderos agentes de creatividad son equipos, organizaciones y comunidades. Las historias de genios aislados no son del todo ciertas; si se examinan con más profundidad, vemos que ellos estaban en contacto con personas.

Dentro de los grupos también se entra en callejones sin salida y se producen insights. Basta con que uno de sus componentes tenga un insight para que todo el grupo lo tenga. Por ejemplo, cuando Watson y Crick descubrieron la estructura del ADN, toda la comunidad científica la descubrió. Además, los insights sólo aparecen si hay un feedback relevante, normalmente algún tipo de crítica, lo que es más común dentro de un grupo.

Los colectivos que permiten y aceptan la crítica, cuyos miembros poseen diferentes conocimientos previos y que comparten abiertamente la información, serán más creativos que los grupos homogéneos.

10. ¿Algún consejo para terminar?

Me gustaría dejar claro que la creatividad o la producción de novedades no son cosas que pasan de repente, sin más, sino que dependen del control voluntario de las personas. Responden a una serie de procesos cognitivos que he tratado de describir y que pueden entrenarse. Hay que intentarlo. Es más determinante tomar la decisión de buscar algo nuevo que la probabilidad de que dicha novedad, sencillamente, ocurra. La creación es trabajo duro.

Fuentes
– Deep Learning. How the mind overrides experience. Stellan Ohlsson. Cambridge University Press 2011.
– Foto portada. Licencia Creative Commons: dhammza/flickr

Elogio del tiempo

Todos los que estéis cansados de las prisas, del ajetreo, de no tener tiempo para nada y hacerlo todo deprisa y corriendo, estáis de suerte. La filosofía slow gana cada vez más adeptos. Se trata de un movimiento que defiende una forma de vida más tranquila, sencilla, reposada… en definitiva, más lenta. Comenzó hace unos años en Italia con la slow food, las slow cities, y ha llegado al slow parenting.

Esas agendas infantiles saturadas de actividades extraescolares y las jornadas laborales maratonianas no son tan productivas como se piensa. En cambio, las ventajas de una vida lenta, son muchas. Al “desacelerar” la gente empieza a hacer las cosas mejor y a disfrutar: en el colegio, en sus relaciones, en el trabajo. Parece ser que, al tomarse más tiempo, el cerebro entra en un estado de mayor creatividad (como podemos ver en el artículo “La creatividad necesita tiempo”).

Varias experiencias avalan esta nueva forma de entender la vida: en un colegio británico de alto rendimiento dejaron de mandar deberes y la nota media subió un 20%. En los países nórdicos, siempre pioneros, una reducción de las horas de trabajo ha aumentado el rendimiento.

Carl Honoré, uno de sus defensores, nos explica la filosofía de la lentitud.

Fuentes
– Carl honore praises slowness

Los buscadores

En Internet está todo. Todo el conocimiento acumulado por el ser humano a lo largo de los siglos se encuentra en la red. La cantidad de información disponible es abrumadora. Tanto, que sin unas herramientas de búsqueda, resulta inútil. No sólo en la red, sino en cualquier almacén, no basta con acumular cosas; hay que saber dónde están y cómo encontrarlas. Con el conocimiento ocurre lo mismo, no es suficiente con disponer de un gran volumen de datos, hay que saber recuperarlos. Volviendo al mundo virtual, esta es la finalidad de los motores de búsqueda. Se trata de sistemas informáticos que buscan archivos almacenados en servidores web mediante el uso de fórmulas matemáticas. Estos sistemas operan de forma automatizada y pueden hacerlo de dos formas: por temas o categorías jerarquizadas o por palabras clave.

Hay varias clases de buscadores: los jerárquicos o spiders, los directorios, los metabuscadores, los buscadores verticales…

El mejor ejemplo de los primeros es Google, el más famoso, usado y rentable buscador de todos los tiempos. Buscadores anteriores como AltaVista, fallaban a la hora de clasificar los resultados de la búsqueda. Hasta que, en 1998 (5 años después del primer buscador: Wandex, desarrollado en 1993 en el MIT y hoy obsoleto), dos estudiantes de la Universidad de Standford abandonaron sus doctorados para “cambiar el mundo”, creando un motor de búsqueda capaz de organizar gratis toda la información de la red. Segey Brin y Larry Page descubrieron el modo de suministrar a los usuarios los resultados más importantes instantáneamente, gracias a un algoritmo exclusivo llamado “PageRank”.

Este algoritmo asigna de forma numérica la relevancia de las webs indexadas. A cada página web se le asigna un número en función del número de enlaces de otras páginas que la apuntan, el valor de esas páginas y otros criterios. Google interpreta un enlace de una página A a una página B como un voto. Pero también analiza la página que emite el voto. Los votos emitidos por las páginas consideradas «importantes», es decir con un PageRank elevado, valen más y ayudan a hacer a otras páginas «importantes». De esta manera se refleja la importancia de cualquier página de Internet, confiando en la naturaleza democrática de la red.

En busca de la creatividad

En Energía Creadora sabemos que la creatividad puede estimularse, ya que es una habilidad que se aprende y desarrolla, no un don que se tiene o no se tiene. Vamos a poner a trabajar a nuestros esquemas de búsqueda en pos de la creatividad: existen muchas técnicas que nos ayudan a imaginar y plasmar nuestras ideas.

EC | Madrid | Noviembre 2012

Creative Commons: (nz)dave/flickr

Algunas de las más importantes, como el “pensamiento lateral” o “los sombreros de pensar”, han sido desarrolladas por Edward de Bono, nuestro invitado del mes, por lo que remitimos a dicho artículo para profundizar en ellas.

Puede que el procedimiento más conocido, y, sin duda, el que ha inspirado casi todos los demás, sea el brainstorming. La célebre “tormenta de ideas” fue creada en el año 1938 por el especialista en creatividad y publicidad Alex Faickney Osborn, y publicada en 1963 en el libro Applied Imagination. Es un sistema de producción de ideas en grupo. Debe reunirse un conjunto de personas, al que se lanza una pregunta, problema o desafío; un coordinador que dinamiza el proceso y un secretario que apunta las ideas de los participantes.

Lo más importante de esta técnica es que las ideas se dicen sin pensar y no se evalúan. La primera etapa consiste en generar el mayor número posible de ideas, que son anotadas sin que se realice ningún juicio crítico sobre ellas. Así las ideas fluyen sin interrupción. La evaluación de las ideas se realiza en una segunda etapa, y se puede hacer de muchas maneras, por ejemplo, viendo si la idea puede mejorarse, ampliarse, reducirse, relacionarse, sustituirse…

Las 4 normas esenciales del brainstorming son:
– Toda crítica está prohibida.
– Toda idea es bienvenida.
– Tantas ideas como sea posible.
– El desarrollo y asociación de las ideas es deseable.

Tony Buzan, presidente de la Brain Foundation e investigador de la inteligencia, desarrolló una técnica creativa cuya principal aplicación es la generación de ideas por medio de la asociación: los mapas mentales. Se basa en la noción de “pensamiento irradiante”, y sirve para potenciar las asociaciones y conexiones entre ideas diferentes. Para ello, se apunta la idea principal en el centro de una hoja, y después se van escribiendo a su alrededor todos los conceptos que esta nos sugiera, sin ningún orden ni criterio, sin pensar, de forma automática pero clara. Sirve para explorar posibles soluciones y ofrece distintas perspectivas del problema.

En la actualidad existen herramientas informáticas para elaborar mapas mentales.Webs gratuitas que permiten crear mapas mentales, el trabajo colaborativo, las lluvias de ideas, etc.:
– https://bubbl.us/
– www.mindmeister.com

La técnica de las relaciones forzadas o “palabra al azar” fue creada por Charles S. Whiting en 1958, y se guía por el principio de que combinando lo conocido con lo desconocido se genera una nueva situación o resultado. Es decir, que ante un problema a resolver, se compara con algo que tenga muy poco o nada que ver para producir ideas originales. Es muy útil cuando se entra en un punto muerto, para dar un nuevo enfoque.

Una opción para aportar frescura y originalidad al proceso creativo es recurrir a alguien externo al problema. Así funciona la técnica fresh eyes. Todos estamos condicionados: por nuestra formación, intereses, etc. y tendemos a enfocar los problemas de una determinada manera. Por eso resulta útil presentar el mismo problema a una persona que no sepa nada de él, pues su mente no está condicionada y aporta una mirada nueva. Más que resolver el problema, esta técnica nos puede servir para afrontarlo de una manera que, seguramente, no se nos habría ocurrido. Lo mejor es consultar a personas ajenas al problema y lo más diferentes entre sí (distintas edades, género, profesión…). Cuantas más perspectivas, mejor. Por eso es muy útil crear en equipo, y gran parte de las técnicas de creatividad van dirigidas a grupos.

No podemos olvidar el trabajo de Paul Torrance, autor de los Test Torrance de creatividad. Ha estudiado el pensamiento creativo en la educación primaria y secundaria. Hemos señalado alguna vez que la creatividad natural de los niños parece esfumarse conforme van creciendo. Torrance nos ofrece algunas pistas sobre este misterio, pues enumeró los principales obstáculos educativos que se ponen al pensamiento creador: intentos por eliminar la fantasía, restricciones a la curiosidad, hincapié excesivo en los papeles de cada sexo y en la prevención, el miedo y la timidez, la crítica destructiva, presiones de los compañeros. Como alternativa, planteó unos principios para recompensar y estimular la creatividad, a tener en cuenta por los docentes:

  • Tratar con respeto las preguntas e ideas insólitas
  • Mostrar a los niños que sus ideas tienen valor
  • Dar oportunidades de aprendizaje iniciado por ellos mismos
  • Proporcionar periodos de práctica o enseñanza no evaluada.

A nivel individual, existen bastantes trucos para estimular el proceso creativo. Muchas veces pensamos que para ser creativos e ingeniosos hace falta una inspiración original y extraña. Pero, ¿por qué no inspirarnos en nosotros mismos, en nuestra historia, en nuestros conocidos o, simplemente, en lo que nos rodea? No es necesario acudir a fuentes externas, el simple recuerdo de una experiencia vivida, un olor o una imagen puede dar pie a increíbles fantasías. Es importante mirar y escuchar a nuestro alrededor, y observar lo conocido como si fuese desconocido, con la curiosidad de los ojos de un niño. Otra posibilidad es partir de elementos conocidos, por ejemplo, mezclando los personajes de varios cuentos, o situando en una historia a otros protagonistas.

Una técnica muy famosa es la asociación: pensar en dos objetos o conceptos diferentes, que no tengan nada que ver, y preguntar ¿en qué se parecen?, ¿qué tienen en común? O hacerse la pregunta ¿qué pasaría si…? y dejar volar la imaginación. En estos momentos de búsqueda, es importante no censurar ni reprimir ninguna idea. La evaluación vendrá después.  No hay que tener miedo a equivocarse.

En ocasiones, ayuda olvidarse o alejarse del problema, porque la solución puede aparecer en el momento menos pensado. Esto sucede porque, aunque no nos demos cuenta, nuestro cerebro sigue trabajando en esa cuestión. La mente sigue alerta, explorando, tanteando… aunque no seamos conscientes de ello. De este modo se explican los fenómenos “eureka”. Por eso, siempre se recomienda tener a mano algo para apuntar nuestras ocurrencias. Hay que anotarlo todo. Tradicionalmente eran las servilletas o trozos de papel los soportes más socorridos. Hoy contamos con herramientas virtuales como Evernote (http://evernote.com/intl/es/) que nos sirve para escribir, guardar y recordar todo lo que se nos pasa por la cabeza, sitios web que nos llaman la atención, imágenes o vídeos de la red…

Las técnicas de creatividad son formas de encauzar las actividades de búsqueda, lo que constituye el segundo paso del proceso creativo: una vez que hemos pensado un proyecto o que nos enfrentamos a un problema, se ponen en marcha unos esquemas de búsqueda, que, a su vez, ayudan a precisar ese proyecto. En este momento, lo fundamental es producir el máximo número y variedad de ideas y posibilidades. Tomar nota de todas ellas, porque, aunque después descubramos que no sirven para ese problema concreto, quién sabe si en el futuro no se adecuarán a otro proyecto. Por último, hay que evaluar esas ideas, descartar unas, probar otras… Pero eso es tema de otro número.

Fuentes
– Técnicas de creatividad
– Dale una vuelta. J. V. Racionero. PDF Creativos. Madrid. 2010.– Libro Blanco Repsol. 2011.

– Los secretos de la creatividad. Silvia Adela Kohan. Alba editorial. 2004.

¿Cómo se resuelve un problema?

Como se resuelve un problema

Los proyectos pueden formularse como problemas: tenemos una meta que queremos alcanzar… ¿cómo podemos hacerlo?, ¿qué pasos tenemos que dar? En este momento entran en juego las actividades de búsqueda.

 EC | Madrid | Noviembre 2012

La segunda parte del proceso creativo es la búsqueda de soluciones. En el número anterior de EC hablábamos de la elección del proyecto y su importancia para fijarnos un objetivo y así movilizar nuestros recursos hacia su consecución. Una vez escogido nuestro proyecto, se abre ante nosotros un mar de posibilidades y alternativas. Para sortearlo, necesitamos unos patrones de búsqueda, un criterio u orientación para elegir el camino más adecuado.

Podemos considerar que la gran tarea de la inteligencia es resolver problemas. Problemas teóricos y prácticos. Los primeros se solucionan cuando conocemos la solución; en el caso de los segundos la cosa se complica un poco, porque, además de conocer la solución, hay que ponerla en práctica.

Entonces… ¿cómo se soluciona un problema? La respuesta parece evidente: buscando la solución. Pero no es tan simple. Y menos en el momento actual, en que todo parece ser tan complicado. Ante la complejidad de los problemas, muchas veces nos entran ganas de ignorarlos, mirar para otro lado y hacer como si no existieran. O puede que nos agobiemos ante su presencia y nos sintamos atrapados, sin saber qué hacer.

Por eso vamos a ver unos consejos para enfrentarnos a los problemas. Hemos recurrido a un genial diseñador y pedagogo italiano: Bruno Munari. Para él, el diseño es la culminación de un proceso; un proceso que comienza cuando el diseñador se enfrenta a un problema y que finaliza cuando lo resuelve satisfactoriamente. Con el fin de ayudar a otros a recorrer este camino, Munari desarrolló un procedimiento inspirado en la metodología de Descartes, consistente en descomponer el problema en sus partes e ir avanzando en orden.

El método cartesiano se componía de cuatro reglas:

  • la primera era no aceptar nada como verdadero hasta que no hubiese pruebas de ello.
  • La segunda, dividir cada problema en tantas pequeñas partes como sea posible para resolverlo mejor.
  • La tercera, proceder por orden, empezando por los objetos más sencillos y fáciles de conocer e ir ascendiendo poco a poco.
  • La cuarta es la revisión: repasar de vez en cuando el proceso para asegurarse de no haber omitido nada.

Tomando como base la segunda y tercera reglas, Bruno Munari expone su esquema desde la formulación del problema hasta su solución, descomponiéndolo en partes más sencillas.

“El problema no se resuelve por sí mismo, pero contiene todos los elementos para su solución; hay que conocerlos y utilizarlos en el proyecto de solución”. (¿Cómo nacen los objetos? Bruno Munari. Pg. 39)

El primer paso es definir el problema. Hacer esto no basta para resolver el problema de manera automática; hay que saber qué tipo de solución se quiere dar. Un problema puede tener varias soluciones, pero hay que decidirse por una.  Cualquier problema puede descomponerse en sus elementos o subproblemas. Esta operación facilita la solución, porque ayuda a descubrir los pequeños problemas particulares que encierra el problema original. Cada subproblema tiene una solución óptima que puede estar en contradicción con las otras soluciones. Por eso, la solución del problema global pasa por la coordinación creativa de las soluciones de los subproblemas.

Dada la complejidad de los problemas, se hace patente que antes de pensar en cualquier solución, es necesario documentarse al respecto, recoger todos los datos necesarios para estudiar los elementos uno por uno. Cuanta más información tengamos sobre cada tema en concreto, más posibilidades tendremos de dar con la solución más satisfactoria.

Una vez recogidos los datos, deben analizarse, “¿Si no, para qué sirve la recopilación?” (Ídem, pg. 51). El análisis de los datos proporciona sugerencias que van orientando la solución.

Ahora ya tenemos material suficiente para empezar a proyectar la solución, y entra en juego la creatividad. La creatividad debe tener en cuenta los límites o restricciones del problema, que se derivan del análisis de los datos y de los subproblemas.

A continuación, y dependiendo del proyecto que estemos realizando (recordemos que Munari se dirige a diseñadores), surge una serie de pasos que pueden aplicarse o no, como la consideración de distintos materiales y tecnologías, los bocetos o la experimentación.

En cualquier caso, siempre habrá que realizar una verificación de la solución que va apareciendo. Es decir, hay que comprobar si la solución a que hemos llegado funciona o no. El tema de la evaluación es muy complejo, por lo que nos ocuparemos de él con mayor profundidad próximamente. Este paso nos conduce, por fin, a la solución del problema.

De modo que el proceso de solución de problemas comprende los siguientes pasos:

Munari considera que su esquema no es un modelo fijo, único  ni definitivo, sino abierto a mejoras y flexible. Sin embargo, ante la ausencia de otros procedimientos o alternativas, es mejor proceder siguiendo el orden expuesto.

El diseñador italiano no es el único que ha ideado métodos para solucionar problemas, pero la mayoría de las técnicas que se han propuesto hacen alusión a principios similares. María del Puy Pérez Echeverría, del departamento de Psicología Básica de la Universidad Autónoma de Madrid, ofrece algunas ideas para comprender mejor los problemas matemáticos que, en general, pueden aplicarse a cualquier tipo de problema:

  • expresar el problema con otras palabras
  • explicar a otros en qué consiste el problema
  • representarlo en otro formato
  • indicar cuál es la meta del problema
  • señalar dónde reside su dificultad
  • separar los datos relevantes de los no relevantes
  • indicar los datos con que contamos para resolver la tarea
  • señalar qué datos no presentes necesitaríamos para hacerlo
  • buscar un problema semejante que ya hayamos resuelto
  • buscar diferentes situaciones en que se pueda dar ese mismo problema
  • si el problema es muy general, analizar primero algunos ejemplos concretos

La enseñanza debe fomentar la solución de problemas como habilidad general, dotando a los alumnos de estrategias y herramientas que les permitan aprender a aprender en contextos cambiantes y distintos.

Fuentes
– ¿Cómo nacen los objetos? Bruno Munari. Ed. Gustavo Gili, Barcelona 1983.
– La solución de problemas. Juan Ignacio Pozo Municio (coord.) Santillana, Madrid 1994.

La creatividad necesita tiempo

La creatividad necesita tiempo

Un genio loco y solitario -quizá un poeta, puede que un inventor- está comiendo tranquilamente. De repente, las musas lo poseen y, en un arrebato creador, se ve obligado a soltar la cuchara, dejando el festín a medias. Corre a su taller y se entrega a su obra, que en pocos instantes está terminada y roza la perfección.

 EC | Madrid | Noviembre 2012

La creatividad necesita tiempoTenemos que acabar con esta visión mitad romántica mitad consoladora (él tiene un don y yo no, qué se le va a hacer). En EC lo venimos repitiendo desde el principio: la creatividad no es una característica que se tiene o no se tiene. No es un don, sino una capacidad, como la inteligencia. Esto tiene dos implicaciones:

  1. Las habilidades se pueden desarrollar, enseñar y aprender.
  1. Desarrollar una capacidad requiere tiempo. Por muy experto que uno sea, resolver una ecuación, trazar unos planos, escribir un chiste, diseñar unos zapatos o pintar un cuadro, son procesos que conllevan esfuerzo, dedicación y tiempo.

La “regla de las diez mil horas”o la “práctica deliberada” de Anders Ericsson y Gladwell, son ejemplos de cómo el mundo de la psicología está concediendo cada vez mayor importancia al tiempo de práctica de una actividad como clave de su dominio. La buena noticia es que no hay que haber nacido un astro del violín para destacar en este instrumento; todos podemos llegar a ser unos virtuosos. Eso sí, tendremos que dedicarle tiempo, mucho tiempo.

Gracias al tiempo, una escuela del Bronx llegó a destacar en matemáticas. Aplicando el programa KIPP o Knowledge is Power Program (“Conocimiento es Poder”), han logrado que, al finalizar octavo grado, el 84% de sus estudiantes se halle por encima de la media. Su secreto es muy simple: más tiempo. Ampliar el tiempo disponible le da al profesor la oportunidad de explicar los temas sin preocuparse por los plazos, y a los alumnos más tiempo para asimilar los contenidos: repasando, haciendo los ejercicios a un ritmo más lento, incluso jugando. Puede parecer contradictorio, pero haciendo las cosas más despacio, se avanza mucho más. Hay una mayor retención de datos, mejor comprensión de la materia, los niños pueden hacer cualquier pregunta y los maestros están liberados de la presión que supone ceñirse a plazos estrictos. En la actualidad han formado toda una red de escuelas experimentales y de probado éxito.

En una agencia de publicidad estaban preocupados porque sus clientes les exigían más trabajo en menos tiempo. Los trabajadores querían hacerles comprender que, para generar ideas más nuevas y eficaces, lo que necesitaban era, precisamente, más tiempo. Para tratar de convencerles, se les ocurrió lo siguiente: buscaron a las personas más creativas del mundo, hicieron un experimento, lo grabaron en vídeo y se lo mostraron a los clientes. Estas personas tan creativas no son, ni más ni menos, que los niños. En un colegio cualquiera, repartieron folios con un boceto de algo parecido a las manecillas de un reloj y les dieron 10 segundos a los niños para completar el dibujo. El resultado fue un montón de relojes prácticamente iguales.

¿Qué pasó cuando les concedieron 10 minutos para la misma tarea? Pues que los niños pudieron ir más allá de lo evidente y dar rienda suelta a su originalidad. Flores, cometas, un gato, una mariposa, niños, un pájaro, el sol… fueron los dibujos que realizaron en ese tiempo, todos diferentes y únicos.

“La creatividad no surge de la presión del tiempo, sino de la libertad, el juego y la diversión.”

 

Hablando de diversión, recordamos a uno de los mayores maestros del humor: John Cleese, guionista y actor de los legendarios Monthy Phyton.

Para hacer reír, Cleese no contaba sólo con su talento natural, sino que seguía un procedimiento. En 1991, pronunció una conferencia en que desvelaba sus técnicas de creatividad. Este proceso tiene cinco puntos:

  1. Espacio: es necesario un lugar en que no ser interrumpido durante el proceso creativo. Hay que “alejarse del mundanal ruido”.
  2. Tiempo: se requieren al menos 90 minutos para entrar en un estado creativo. Es el momento de hacerse preguntas, de crear asociaciones locas o de mirar a la nada.
  3. Más tiempo: si se ha entrado en el estado creativo, no conviene abandonarlo hasta haber encontrado la solución más creativa al problema. Nada de mirar el correo, atender llamadas, etc.
  4. No tener miedo a equivocarse o cometer errores.
  5. Sentido del humor.

Cleese señala que las personas creativas soportan mejor el avance del tiempo. No dan por válida la primera idea, sino que continúan persiguiendo la mejor solución. Es decir, que aparte de disponer de tiempo, hay que ser perseverante. Basta echar un vistazo a cualquier sketch de los británicos para comprobar que el método funciona.

Fuentes
– Kipp
– El procedimiento creativo de John Cleese
– Imagen de portada. Licencia Creative Commons: Janesdead

Te hago tus deberes: ayuda online para hacer la tarea

¿Cuántas veces, cuando hacíamos la tarea en nuestra infancia,  nos hemos atascado en un problema de matemáticas que “no nos salía” y tuvimos que llevarlo sin hacer? ¿O nos hemos quedado en blanco ante alguna pregunta de nuestros hijos sobre sus deberes?

Quienes no cuentan con un profesor particular, por precio o porque estas dudas son esporádicas, pueden acudir a “Te hago tus deberes”, una web pionera creada por profesores de Benavente (Zamora).

La idea es simple: una plataforma online de explicación de conceptos, solución de dudas y corrección de errores, en la que se paga sólo tras haber obtenido la respuesta, por lo que resulta más personalizada y  económica que un profesor o clases particulares. Todos los niveles educativos y materias tienen cabida, incluso el ámbito universitario. La web ayuda desde con los deberes cotidianos como a preparar un examen, a solucionar dudas de última hora… Por eso, su compromiso es la rapidez: responden antes de 12 horas, aunque las respuestas suelen ser prácticamente inmediatas. En el momento de abrir la respuesta debe abonarse el servicio, cuyas tarifas oscilan entre los 2 euros de primaria, a los 6 de bachillerato y los 14 de universidad.

De momento son diez los profesores de la localidad zamorana quienes integran el equipo, que ha comenzado su andadura este principio de curso.

 

Fuentes
– Te hago tus deberes

Con Ciencia en la Escuela

El Círculo de Bellas Artes ha acogido por tercera vez las jornadas Con Ciencia en la Escuela, un acto de difusión de la actividad científica en la comunidad escolar. El evento se desarrolló en dos jornadas. La primera de ellas, celebrada el pasado 16 de octubre, consistió en una serie de conferencias en las que se trataron temas relacionados con el papel de la ciencia en la ciudadanía, la producción y gestión del talento, la economía ecológica y una explicación de la actividad científica a través de la historia del arte.

En efecto, el espíritu de esta convocatoria es mostrar la relación entre ambas disciplinas, que genera sorprendentes conexiones. De ahí que sea un espacio eminentemente artístico el que alberga un acto que promueve la ciencia.

Al día siguiente, fueron los estudiantes los encargados de dar a conocer sus trabajos. En la azotea del Círculo de Bellas Artes se organizó una feria científica, en la que cada centro montó su stand para exponer y dar a conocer sus diversos proyectos. Volcanes, visión en 3D, ecología, reacciones químicas, placas solares, juegos geométricos e incluso cuadros del Museo del Prado, sorprendían a cada paso, explicados con entusiasmo y soltura por sus pequeños creadores.

Fuentes
– Circulo de Bellas Artes
– III Jornadas “Con Ciencia en la Escuela

El proyecto

Un proyecto es una posibilidad elegida. El proyecto va a activar, motivar o dirigir la acción, se encuentra indisolublemente unido a ésta.

EC | Madrid | Octubre 2012

En los próximos tres números de EC vamos a estudiar el gran mecanismo de la actividad creadora: la elaboración y realización de proyectos. Crear no es una actividad misteriosa, sino la aplicación de las funciones intelectuales normales a un proyecto creador, es decir, a aquellos que buscan producir novedades eficientes. La creatividad es un proceso que se desarrolla en tres fases: el proyecto, las actividades de búsqueda y la selección de los resultados. Cada una de estas fases tiene su estructura y su aprendizaje. Crear es un hábito aprendido mediante un entrenamiento. Nos interesa detectar los procesos para a partir de ellos elaborar guías didácticas que fomenten la creatividad en todos los niveles: escuela, universidad, empresas, ciudades, sociedad.

Hacer proyectos es una de las actividades fundamentales y exclusivas de la inteligencia humana. Constituye la esencia del “bucle prodigioso” que nos permite inventar una irrealidad para que guíe nuestro comportamiento real. Actúa como una grúa. Yo la alzo para que luego ella me alce a mí. Este es el bucle. La etimología de la palabra “proyectar” nos indica que lanzamos algo inexistente delante de nosotros –un proyectil mental- y luego esperamos que él nos arrastre. De esta manera nos seducimos a nosotros mismos desde lejos. Hay razones para considerarlo prodigioso.

Un proyecto tiene dos elementos: una representación que dirige, y un incentivo que moviliza. La representación del proyecto ha sido intensamente estudiada por los expertos en Inteligencia Artificial, conscientes de la importancia que tiene el modo de formularlo. Un proyecto plantea siempre un problema y abre un campo de posibilidades. Es interesante la proximidad lingüística que hay entre “pro-blema” y “pro-yecto”. Ambas palabras nos lanzan hacia el futuro, pero de diferente manera. El pro-yecto nos lanza, el pro-blema nos cierra el paso. Es un obstáculo encontrado en nuestro camino. Los griegos lo llamaban “aporía”, es decir, un obstáculo tan grande que no deja ni siquiera un poro para pasar. Para realizar un proyecto lo más probable es que tengamos que resolver previamente muchos problemas.

Tanto el proyecto como el problema tienen como antecedente un dinamismo dirigido a una meta. No existen para una persona inerte. Ambos surgen de una motivación que impele a avanzar. Pero un proyecto es algo más que un deseo. Es un deseo dispuesto a movilizar la energía suficiente para cumplirlo. Obliga a quien proyecta a ponerse en condiciones para realizarlo.  Por eso, más que “proyectar” nos gusta decir “emprender un proyecto”, para indicar el carácter activo de esa acción. Siempre incluye una decisión, una puesta en marcha. Tal vez por eso, durante muchos años la arquitectura –la ciencia de la construcción- ha conseguido casi monopolizar el uso de estas palabras. De hecho, es posible que fuera en la Florencia de Brunelleschi donde apareciera la idea de que era preciso anticipar no sólo el edificio ya construido, sino los procesos para conseguirlo. Allí nace el sentido moderno del “proyecto”, aunque con otro nombre: “diseño”, palabra que procede de “designare”, dirigirse hacia algo.

Emprender un proyecto implica ponerse en condiciones de realizarlo. Quien decide escalar el Everest tiene que prepararse para ello. Elaborar un plan, buscar los medios, entrenarse para adquirir las destrezas necesarias. Por ello es la actividad principal de la inteligencia humana, que se define por la capacidad de guiar la acción mediante proyectos. Forma parte de las funciones de la inteligencia ejecutiva, encargada de dirigir el comportamiento por metas lejanas. No es de extrañar que la filosofía y la psicología actuales lo consideren el paradigma de nuestra naturaleza, el núcleo de nuestra libertad, la manifestación de nuestra ambición, porque, en efecto, quien proyecta está reconociendo que hay algo que no tiene y que aspira a conseguir. Y tampoco es de extrañar que la pedagogía moderna se centre en la enseñanza mediante proyectos.

De todo esto vamos a hablar en Energía Creadora. En este número estudiaremos casos concretos, como los del arquitecto Frank Gehry, o el proyecto conjunto “Tu formación no tiene límites” emprendido por la Fundación REPSOL y la Fundación ONCE. No olvidamos tampoco los proyectos empresariales, por eso entrevistamos el libro La organización creadora de conocimiento. Hablamos con el investigador Alessandro Sanna para que nos cuente alguno de sus proyectos, y estudiamos la obra del experto en creatividad Mihaly Csikszentmihalyi. En  “Escuela” analizamos la pedagogía por proyectos, deteniéndonos en experiencias docentes concretas, y repasamos los Premios San Viator, apoyados por la Fundación REPSOL.

Entrevista a Alessandro Sanna

Alessandro Sanna es un investigador que trabaja en el Instituto Von Karman de Bélgica, una organización internacional científica y educativa sin ánimo de lucro, que existe por y para la investigación. En concreto, su campo nos resulta extraño y atrayente: fluidodinámica computacional, un paso más allá de la dinámica de fluidos. 

EC | Madrid | Octubre 2012

1.- ¿Cuál es el tema de su investigación?

Mi tema de investigación se refiere a la Fluidodinámica Computacional (CFD) o, más en general, a las metodologías de simulación multifísica. Dicho de otro modo, me ocupo de desarrollar programas de ordenador que reproducen fenómenos físicos, sobretodo de tipo fluidodinámico.

2.- ¿Por qué lo eigió? ¿Qué le interesaba en él?

Elegí este campo por distintos motivos que paso a enumerar:

  • Porque se trata de una materia complicada;
  • Porque hay pocos investigadores que sean competentes en el sector a nivel mundial;
  • Porque es un sector muy prometedor para el futuro de la ingeniería;
  • Porque me ha gustado desde siempre conjugar temas y problemas de distinta naturaleza, en este caso concreto el aspecto científico-ingenierístico de utilización de la CFD para proyectar dispositivos, o estudiar fenómenos físicos, además del aspecto filosófico de ver cómo pueden reproducirse entidades físicas, que existen en la realidad, dentro de un ordenador. Es decir, generar entidades en el ordenador que, dentro de ciertos márgenes de error, se comportan como entidades reales.

3.- Una vez decidido, ¿cómo y dónde comenzó a trabajar? ¿Con qué financiación?

Empecé a trabajar en la Università degli Studi di Cagliari durante medio año, tras el cual me trasladé al Von Karman Institute en Bélgica para poder adentrarme más profundamente en el estudio de la CFD. De ello hace ya tres años. Durante los dos primeros años de mi tesis, recibí la beca doctoral de la universidad de Cagliari, mientras que los dos últimos me ha financiado el Von Karman Institute.

Dediqué los primeros meses en Cagliari, a aspectos experimentales. Realicé estudios experimentales sobre pérdidas rotacionales en compresores axiales. Durante mi primer año en Bélgica completé un master en CFD que incluía numerosas asignaturas de matemática aplicada y modelación física. Una vez terminado el master, he continuado desarrollando metodologías para efectuar simulaciones de turbulencia en fluidos, intercambios de calor, métodos numéricos con un alto orden de exactitud, desarrollo de marcos computacionales y estructuras de datos en paralelo para simulaciones científicas high performance.

4.- A lo largo del proyecto, ¿ha pensado alguna vez que iba por un camino equivocado? ¿Lo iba en realidad?

El Von Karman basa una buena parte de sus ingresos en contratos que cierra con compañías internacionales (como General Electric, Mitsubishi, Volkswagen, etc.) y agencias de investigación internacionales (como la ESA, la NASA, la OTAN, etc.); este tipo de investigación se asigna sobretodo a los doctorandos. Así pues, durante los años transcurridos en el VKI se me ha pedido repetidas veces que me ocupase de distintos temas ligados a contratos de este tipo. Sin embargo, se trataba de temas de tipología muy variada que no constituían una única línea de investigación. Ello me ha resultado muy útil para ampliar el abanico de conocimientos que he desarrollado, pero a la vez ha sido arriesgado, ya que impedía que me centrase sobre un único tema (como se exige a los doctorandos cuando deben defender su propia tesis). Así pues, la mayor dificultad con que me he encontrado ha sido la de intentar centrar mi trabajo sobre un único tema que pudiese servirme como tesis de doctorado. Los mayores obstáculos que encontré en este sentido fueron (y son aún hoy día) las demandas de mi supervisor en el Von Karman Institute.

5.- ¿Hubo en algún momento de la investigación algún hecho imprevisto que le ayudara: un artículo en una revista, un dato, una conversación, algo que estaba estudiando con otro propósito, un libro que cayó en sus manos por casualidad?

Puede decirse que siempre he dedicado parte de mi tiempo a informarme y profundizar mis conocimientos en el sector. Para cada uno de los temas que he debido afrontar ha habido sin duda alguna algunos artículos claves, que me permitieron en su momento una mejor comprensión de la ciencia que estaba haciendo, e incluso en ocasiones llevarme a pensar en nuevas soluciones a proponer.

6.- ¿Por qué le gusta la investigación?

En primer lugar, creo que la investigación me gusta por mi temperamento, que me lleva a buscar analogías entre distintos ámbitos del saber. Me gusta intentar modelar aspectos de un cierto fenómeno aplicando los esquemas que generalmente se usan para estudiar otros. Considero que existen numerosos esquemas que modelan cosas que en apariencia son completamente distintas.

En segundo lugar, me gustaría producir algo útil con aquello que disfruto haciendo, y con la investigación uno puede encontrar muchas cosas que pueden ser útiles.

 

Un proyecto: Tu formación no tiene límites

“ Tu formación no tiene límites. Desarrolla tu futuro» es un proyecto que comparten la Fundación Repsol y la Fundación ONCE, cuyo objetivo principal es incrementar la presencia de personas con discapacidad en las universidades y con ello aumentar sus posibilidades de empleabilidad y en última instancia su plena integración en la sociedad.

EC | Madrid | Octubre 2012

Esther Bueno, de la Fundación Once

Nos hemos puesto en contacto con las dos entidades colaboradoras, que nos han explicado los motivos por los que decidieron embarcarse en este proyecto, su funcionamiento, desarrollo y expectativas.

Preguntamos a la Fundación Repsol:

  1. ¿Por qué habéis elegido trabajar en este proyecto?

Fundación Repsol tiene un fuerte compromiso con la integración de las personas con discapacidad en todos los ámbitos, ya que esto contribuye a una sociedad mejor. Este proyecto incide plenamente en este objetivo, al promover el acceso a la formación universitaria de las personas con discapacidad.

  1. ¿Qué esperáis conseguir con este programa?

En primera instancia, sensibilizar y concienciar a padres, comunidad educativa y a los propios protagonistas de las posibilidades y la potencialidad que tienen, que es posible llegar allí, acceder a estudios universitarios y por ende a un empleo de calidad. En concreto, pretendemos incrementar el número de personas con discapacidad que acceden a bachillerato y a estudios superiores gracias a que han vencido las “barreras mentales”, que muchas veces son las más difíciles de identificar y superar.

  1. ¿Habéis pensado extender o ampliar el proyecto?

Si, la idea es seguir extendiéndolo geográficamente y ampliar el ámbito de actuación a nivel nacional. Hemos empezado con una experiencia piloto en las CCAA de Madrid y Extremadura y actualmente estamos abordando el territorio nacional.

Por su parte, desde la Fundación ONCE, Esther Bueno aporta un testimonio personal que nos ofrece una visión más profunda del proyecto:

«Hay ocasiones en las que un trabajo trasciende lo puramente laboral para convertirse en una herramienta de autoconocimiento y crecimiento personal; éste es uno de esos casos. Cuando hace dos años iniciamos esta ilusionante aventura, el programa de sensibilización educativa «Tu Formación no tiene Límites. Desarrolla tu Futuro», sólo teníamos una certeza: que multitud de chicos y chicas con discapacidad dejan sus estudios al finalizar la educación secundaria obligatoria, con una tasa de abandono escolar alarmante que alcanza el 58,3%. Lo que, a su vez, se traduce en que la presencia de personas con discapacidad en las aulas universitarias españolas es muy escasa; y con ello su posibilidad de acceso a un empleo de calidad en su edad adulta muy limitado.

Es una realidad que el 9% de la población española tiene algún tipo de discapacidad y solamente un 1% de ellos alcanza la universidad. Por lo que estamos hablando de un 8% de talento y capacidad creadora desaprovechad. Y más cuando tenemos la certeza de que la tasa de empleabilidad de titulados universitarios con discapacidad es superior que entre las personas sin discapacidad que poseen una titulación superior.
Con estas premisas comenzamos nuestro trabajo, con la ilusión de quien sabe que se enfrenta a algo nuevo y desconocido.

Se dice que la manera más eficaz de transformar una realidad es desde su conocimiento más profundo, por ello nos planteamos la realización de sesiones de sensibilización educativa en centros de educación secundaria obligatoria a lo largo y ancho de las Comunidades de Madrid y Extremadura, escogidas para el desarrollo de esta primera etapa piloto del programa, con el objetivo de comparar dos realidades demográficas muy distintas, esto es: alta densidad de población y gran concentración de núcleos urbanos frente a una mayor dispersión de núcleos de población acompañados de una menor densidad demográfica. Dos escenarios educativos a priori también diferentes.

Comenzamos nuestra andadura eligiendo centros con una presencia significativa de estudiantes con discapacidad, si bien nuestro objetivo no eran únicamente ellos, sino también sus familiares y personal docente. No en vano todos son piezas claves a la hora de que un joven o una joven con discapacidad decidan continuar con su formación.

En nuestra mochila llevábamos mucha curiosidad, una alta dosis de desparpajo y un vídeo con el testimonio de varias personas con discapacidad que en un momento determinado de su vida habían decidido continuar con su formación en la universidad gracias a lo cual habían accedido a un empleo de calidad. En nuestro camino hemos ido conociendo a diferentes chicos y chicas, sus inquietudes, miedos, sus sueños y sobre todo comprobando y disfrutando de grandes dosis de talento. En muchos casos este talento iba acompañado de frustración y desánimo, fruto de una sucesión de malas experiencias vividas durante años en el entorno educativo.

Uno de los mayores éxitos de este proyecto en esta primera fase ha sido, sin duda, el haber conseguido que muchos de los chicos y chicas con los que hemos compartido las sesiones de sensibilización han cambiado su actitud no sólo en relación al hecho educativo, sino también y sobre todo ante su vida. Recuperando las ganas de recibir una formación de calidad que les de las riendas de un futuro independiente, al igual que el resto de sus compañeros y compañeras. Lo cierto es que nuestro vínculo con estos chicos y chicas va más allá de la mera sesión presencial, aún hoy nos siguen llamando y escribiendo para contarnos sus avances y su día a día. Seguimos aprendiendo con ellos y de ellos.

El equipo de personas que trabajamos en este proyecto desde la Fundación ONCE y la Fundación Repsol estamos firmemente convencidos de que el valor de una educación inclusiva de calidad no solamente facilita la plena inclusión social de las personas con discapacidad, sino también para contribuir al avance de nuestra sociedad, donde las personas con capacidades diferentes aporten su talento desde el valor positivo de la diferencia.
Con estas ideas como bandera hemos conseguido que gran parte de los profesionales de la educación con los que hemos compartido tiempo y experiencias entiendan que una educación inclusiva no solamente abre las puertas a un mundo de oportunidades a sus alumnos y alumnas con discapacidad, sino a todas las personas implicadas en este proceso. Somos conscientes de que estos sólo son los primeros pasos de un camino bastante largo pero seguiremos trabajando con las mismas ganas y la misma ilusión si con ello conseguimos que más chicos y chicas con discapacidad no tengan que poner límites a su talento y sigan construyendo un camino para conseguir sus sueños, utilizando la formación y su esfuerzo como herramientas. A fin de cuentas nunca deberíamos olvidar nuestros sueños, sean cuales sean las circunstancias”.

Energía Creadora apuesta por toda iniciativa que potencie el talento, por eso deseamos que este programa siga extendiéndose y dando frutos.

Fuentes
Fundación REPSOL
Fundación ONCE

Celebrando la ciencia

El pasado 28 de septiembre tuvo lugar, en varias ciudades y comunidades españolas, La Noche de los Investigadores, un proyecto europeo de divulgación científica que se realiza simultáneamente en 320 ciudades de 32 países del continente.

El objetivo de esta celebración es aproximar a los ciudadanos la labor del investigador, para que conozcan su trabajo, los beneficios que aporta a la sociedad y su repercusión en la vida cotidiana. Por eso, tanto unos como otros se convierten en protagonistas de un evento de carácter lúdico y festivo a la vez.

En noviembre se celebrará, como viene siendo habitual, la Semana de la Ciencia de Madrid, cuyo lema es este año: Comprender y mejorar el mundo. Exposiciones, conferencias, charlas, visitas guiadas, talleres, encuentros con científicos, concursos, rutas y demostraciones son algunas de las numerosas actividades, totalmente gratuitas, que pueden realizarse del 5 al 18 de noviembre en municipios de toda la Comunidad de Madrid. Ya está abierto el plazo de inscripción.

Daos prisa, porque las plazas se agotan rápidamente, lo que demuestra el gran interés del público general por acercarse al mundo de la ciencia. El éxito de ambas iniciativas atestigua que la gente disfruta de la ciencia si se le da a conocer.

High Tech High

High Tech High es una red integrada de colegios de la zona de San Diego (EE.UU.) con una innovadora visión de la educación cuyos excelentes resultados avalan. Tienen un enfoque especial de la educación y conceden especial importancia a la enseñanza de las matemáticas, ciencias e ingeniería.

Todos los contenidos académicos, a excepción de dos cursos, se enseñan a través de proyectos interdisciplinarios. Incluso las asignaturas de ciencias y matemáticas se basan en proyectos más que en libros de texto. Para pasar de curso, los estudiantes tienen que enseñar muestras de su trabajo reunidas en portfolios digitales a un tribunal compuesto por profesores, otros alumnos y adultos de fuera de la escuela.

Las metas de HTH  son:

  • servir a un cuerpo de estudiantes que refleje la diversidad étnica y socioeconómica de la comunidad local
  • integrar la educación técnica y académica para preparar a los estudiantes para la educación superior en los campos de la Alta Tecnología y las Artes
  • incrementar el número de estudiantes en desventaja educativa en las matemáticas y la ingeniería que tengan éxito en las educaciones secundaria y superior
  • graduar a estudiantes para ser ciudadanos reflexivos y comprometidos.

HTH ha creado su propia escuela de posgrado en materia educativa, la Graduate School of Education (GSE), la primera escuela de posgrado estadounidense que ofrece masters en liderazgo del profesorado y liderazgo escolar.

Los proyectos de Frank Gehry

Los proyectos del arquitecto canadiense Frank Gehry suponen una estupenda muestra de la manera en que un artista encuentra posibilidades en todo aquello que le rodea. Gehry nunca ha tenido clara la distinción entre las distintas formas artísticas.

EC | Madrid | Octubre 2012

Frank Gehry

El proyecto de Frank Gehry para construir uno de los edificios más emblemáticos de la arquitectura de finales del siglo XX, el Museo Guggenheim de Bilbao, trabajaba fundamentalmente con el contexto, con la localización. En una entrevista realizada por el arquitecto español Alejandro Zaera Polo en el año 1995, señala que realizó con él un movimiento de Jiu-jitsu: intentar utilizar la energía de la ciudad a su favor, para producir algo nuevo. Gehry veía a Bilbao como “una ciudad industrial muy dura, con un río y un paisaje, verde, fantástico. El solar está en una curva maravillosa sobre el río. La ciudad se sitúa sobre el solar…El problema de este edificio es la articulación de la ciudad con el río, hacer que la ciudad cruce la carretera y se doble descendiendo hacia el río”. Todo el proyecto comenzó con la localización; la primera decisión que tomó fue elegir el solar.

“Si tuviera que decir cuál es la contribución más importante que he hecho a la práctica de la arquitectura, diría que es el conseguir la coordinación entre la mano y el ojo. Todo esto significa que he acabado por volverme muy hábil en llevar a cabo la construcción de la imagen o de la forma que estoy buscando. Yo creo que ésta es mi mayor habilidad como arquitecto. Soy capaz de transformar un boceto en una maqueta y un edificio.” (Frank Gehry)

Cuando se pusieron en contacto con Gehry por primera vez para hablar del proyecto del Museo Guggenheim en Bilbao, la idea original era rehabilitar el edificio de la Alhóndiga. Enseguida se hizo evidente que si se quería realmente hacer algo se tenía que tirar abajo por completo la cubierta y la estructura; así que el edificio existente sólo se manifestaría como cáscara del nuevo proyecto. El arquitecto no lo consideraba una idea muy buena, y les dijo a los que estaban intentando reutilizar el edificio que si éste era el único solar donde poder construir el museo, era mejor derribar el edificio y construir uno nuevo. Pero también recomendó que construyeran el Museo en otro lugar. Preguntaron a Gehry dónde le parecería bien colocarlo, y él les dijo que cerca del río, ya que les había estado escuchando decir durante todo el día que el río y sus márgenes estaban siendo rehabilitados.

A la mañana siguiente, subió a las colinas que hay más allá del río y escogió el solar del proyecto. Le gustaba ese sitio porque estaba debajo del puente…Y luego se realizó un concurso sobre este emplazamiento, así que, fue Gehry el que realmente decidió el solar. Está cerca de la Escuela de Bellas Artes, y al principio pensaron que podría ser posible una conexión; incluso empezó a hacer algunos croquis. Al final ésta no se realizó. Tuvieron diez días para terminar el concurso. Hizo un esquema del programa y luego empezó a hacer maquetas. Al principio era algo así como un edificio principal con elementos que se adosaban. Intentó crear una entrada a un gran vestíbulo que partiera de la ciudad. Desarrollaron esta primera idea a través de las maquetas: hacían una cada día. Sacaron fotografías de las maquetas hechas los días 8, 9 y 10 y las presentaron al concurso. Presentaron las tres para enseñarles, más que un producto terminado, la orientación que querían seguir. Las fotos que presentaron estaban hechas con una película de alta sensibilidad. Según Gehry, eran como cuadros impresionistas. Y era la mejor manera de no tener que hacer las cosas demasiado completas, de no tener que dar demasiados detalles…

Alejandro Zaera lo compara con un arquitecto del Renacimiento; siempre trabaja con maquetas en una escala bastante grande, donde se obtiene una percepción semejante a la del objeto real. Observa estas maquetas colocándolas al nivel de la vista, y luego se mueve alrededor corrigiendo los ángulos.

“Me parece que las personas que se dedican al arte son de algún modo comentaristas. Escriben, pintan, dibujan, construyen, pero siempre acaba todo siendo un comentario, una crítica a todo lo que está sucediendo: se trata de tomar una parte del entorno, y hacer que la gente la pueda entender, añadirles ideas a las cosas. La diferencia está en que el arquitecto tiene que trabajar con presupuestos, con ordenanzas, y con la gravedad”. (F. Gehry)

Mientras trabajaba en la casa del pintor Ron Davies, comenzó a jugar con geometrías oblicuas. “El cambio desde lo ortogonal a lo perspectivo lo provocó Ron Davies, porque en aquel tiempo él estaba experimentando con la perspectiva en sus cuadros. Me chocaba la idea de que Ron pudiese dibujar estas perspectivas, pero no pudiese construirlas; no podía convertirlas en objetos tridimensionales.

Decidí utilizar la casa para enseñarle cómo hacerlo, pero no lo conseguí… Elegí una habitación y tracé puntos de fuga en la pared con una pluma, y luego cogí unas cuerdas y las fijé en esos puntos, extendiéndolas hasta la maqueta del solar, que estaba en el centro de la habitación. Cuando yo movía los puntos de fuga, él hacía extraños dibujos en el espacio. Estaba relacionado con la forma en la que utilizaba la línea en sus dibujos, y yo pensé que le sería fácil entenderlo, pero nunca lo entendió. Uno podía ver esos maravillosos espacios tridimensionales hechos con cuerdas suspendidos sobre la maqueta, y se podía ver cómo iban a funcionar, y se podían manipular para que encajara la escultura o el terreno, moviendo las cuerdas hasta que las formas se encontraran a gusto en dicho terreno. Así es como hicimos este proyecto… El lugar era hermosísimo y tenía una gran vista del océano. El volumen fue resultante del acuerdo entre las vistas desde fuera y las vistas desde el interior. Quería que la cubierta fuera paralela a la inclinación de la ladera, para de esa manera poder tener vistas por encima de la casa. La cubierta también se inclinaba en este eje hacia el camino de entrada; viniendo desde la calle la cubierta te daba la bienvenida a la casa, y esta sensación se mantenía a medida que ibas rodeando, y el perfil de la cubierta se iba abriendo suavemente. Fue muy interesante, y desde luego tardé mucho en conseguir que esta pieza se hiciera con el control absoluto del lugar. También tuvimos que orquestar la secuencia de acceso a través de experimentos de este tipo. Podías ver cómo todo encajaba”.

Alejandro Zaera le pregunta por el proyecto en el que en esos momentos estaba trabajando Gehry en Praga. En concreto le interesa la conversión de las formas más cúbicas de las torres en los bocetos originales en formas mucho más curvas.

«Son velas; soy marinero…Tengo un barco, ¿sabes? Me encanta navegar y me gustan muchísimo esos cuadros holandeses de veleros, pintura holandesa del siglo XVI… Cuando navegas, y decides cambiar el curso, la vela está hinchada y entonces la vuelves despacio en otra dirección. Hay un momento en que estás de cara al viento, el viento viene por ambos lados de la vela. Justo un segundo antes de coger de nuevo el viento en la otra dirección, la vela se riza ligeramente -esto se llama orzar- y entonces se pliega… Es fabuloso; se tiene la sensación del movimiento del barco en este rizo; no lo sé explicar, ni siquiera creo que podría si hiciera una foto”.

Fuentes
– Frank Gehry, 1987-2003. El croquis editorial, Madrid, 2006. Conversaciones entre Gehry y Alejandro Zaera Polo, pgs 12 a 42
– Imagen de portada: Licencia Creative Commons: aherrero/ flickr [http://www.flickr.com/photos/aherrero/2520547671/]

Anatomía de un proyecto

En los números siguientes de EC vamos a exponer los pasos del proceso creador, comenzando por el primero, que es la formulación del proyecto, sin el que no habría proceso alguno. 

EC | Madrid | Octubre 2012

El concepto “proyecto” adquiere importancia en la filosofía existencialista y fue introducido por Heidegger. Según el existencialismo, el proyecto no es meramente un plan ni se reduce a ser aquello hacia lo que el hombre tiende, sino que es aquello que constituye su verdadero ser. Para Heidegger, el ser de la realidad humana es su carácter de proyecto. En su sentido radical, el proyecto es una proyección del ser mismo, una anticipación siempre abierta en la que éste no elige otra cosa más que a sí mismo.

Para Sartre, este proyecto inicial o fundamental siempre está haciéndose, nunca está dado, pues si así fuera no sería tal. En este sentido, el proyecto aparece como la conciencia de la libertad absoluta, como la radical libertad del ser humano, en cuanto que implica la permanente posibilidad de modificar su proyecto inicial.

Para Ortega y Gasset, tenemos que luchar denodadamente para realizar nuestra propia vida, el proyecto que deseamos ser, y como esto último puede ser tan exactamente como no ser, es por lo que la vida se constituye en drama, porque es siempre la lucha frenética por conseguir ser de hecho lo que somos en proyecto. No es que en la vida se hagan proyectos, dice Ortega, sino que toda vida es, en su raíz, proyecto. En Entorno a Galileo, señala que “el hombre es una entidad extrañísima que, para ser lo que es, necesita averiguarlo”.

La vida -dice Ortega- es faena poética, porque el hombre tiene que inventar lo que va a ser. Yo soy un programa vital, un proyecto o esquema que pretendo realizar y que he tenido que imaginar en vista de las circunstancias. Yo encuentro ante mí un repertorio o teclado de posibilidades y urgencias, y sólo puedo vivir eligiendo entre ellas.

¿De qué manera podemos estimular el proceso creativo, la creación de proyectos? A través de la generación de hábitos firmes.

¿De qué manera podemos estimular el proceso creativo, la creación de proyectos? Lo que nos caracteriza es que la inteligencia humana convierte los deseos o las motivaciones en proyectos. Necesitamos saber cómo detectar el “proyecto mejor” y cómo aprovechar la energía de nuestros deseos, si van en esa misma dirección. Pero… ¿y si van en dirección opuesta? Elegir es determinar qué proyecto va a dirigir mi acción, pero ¿de dónde puedo sacar la fuerza para elegir en contra de mis deseos? No será la energía de otros deseos, sino el contraer hábitos firmes, generar automatismos que nos impongan atenernos a un proyecto o a una norma. La voluntad es el hábito firme de seguir el proyecto justificado por la inteligencia.
Estudiemos el caso concreto de la carrera de Arquitectura. ¿Por qué hay una asignatura en arquitectura que se llama precisamente “proyectos”? “Entre arquitectura y proyecto se ha establecido una identidad tan fuerte que la misma existencia de la arquitectura no se cree posible fuera de su realización en los proyectos: no hay arquitectura que no sea fruto y resultado de un pensamiento proyectante” (Giancarlo Motta, “Lineamenti di una ricerca sul progetto di architettura”, 1999).

Daniel Defoe describe una escena en su novela Robinson Crusoe sobre la manera en que el náufrago busca un lugar donde establecer su vivienda, y la construye. Para Alfonso Muñoz Conde, Robinson opera con una lógica proyectual: analiza su entorno y sus necesidades, selecciona un lugar adecuado, concibe en su mente una idea, toma de la naturaleza los elementos que le pueden servir y los ensambla y combina con técnicas aprendidas, adaptándolas a su situación. Es en ese sentido un arquitecto que transforma su entorno para hacerlo adecuado a sus necesidades.

Esta es la manera en la que el hombre ha intervenido sobre el territorio en toda la historia, aunque en cada época esa actuación ha utilizado conceptos, técnicas y materiales distintos.

Según Muñoz Conde, cuando en arquitectura pronunciamos la palabra ‘proyecto’, podemos estar refiriéndonos a varias realidades diversas.

 “La arquitectura es una concepción amplia, porque abarca todo el ambiente de la vida humana; no podemos sustraernos a la arquitectura, ya que formamos parte de la civilización, pues representa el conjunto de las modificaciones y alteraciones introducidas en la superficie terrestre con objeto de satisfacer las necesidades humanas, exceptuando sólo el puro desierto”. (William Morris, “The Prospects of Architecture in Civilization”, 1881).

Un proyecto es el deseo de creación de una nueva realidad en el plano social, económico, político o físico, donde la arquitectura tiene un campo de acción concreto y limitado, a la vez que conectado con otras materias. En un plano más específico, el proyecto es la serie de actividades que realizamos para crear una obra arquitectónica, es decir, es la práctica del trabajo del arquitecto que idea, define y representa un objeto arquitectónico que antes no existía. Pero, también, el proyecto es el conjunto de dibujos, de planos, de textos, de documentos que se necesitan para ejecutar la obra y construirla. El proyecto lo componen tres realidades: idea, proceso y documento.

El proyecto sirve de apoyo al pensamiento a través de la observación crítica de la realidad, generando espacios o perfilando lugares donde cobijar nuevas o viejas funciones, siendo el soporte desde el cual pensar y construir la arquitectura. Da forma a nuevos sistemas espaciales, valorando una particular relación con la naturaleza y materializando la idea según un desarrollo técnico y una cultura. Todo ello tiene que ver con proyectar, con pensar gráficamente, con dibujar-construyendo, […] ésas son las funciones propias del arquitecto” (Miguel del Rey Aynat, En torno al proyecto: un ensayo sobre la disciplina del proyecto en arquitectura, 2002).

Dada la importancia de la capacidad proyectiva para las actividades creativas, podría resultar interesante extender esta asignatura de “proyectos” a otras carreras, poniendo el acento en las posibilidades que genera la inteligencia humana.

 

Fuentes
– Cortés y Martínez, Diccionario de Filosofía, Herder, Barcelona, 1996. Citado por Hernández Zamora, Zoila Edith. Estudio exploratorio sobre el proyecto de vida en el adulto mayor. Psicología y salud, enero-junio, año/vol. 16, número 001. Universidad veracruzana. Xalapa, México. págs. 103-110.
-Marina, José Antonio, Teoría de la inteligencia creadora. Anagrama, Barcelona, 1993.
-Marina, José Antonio. La creación económica, Deusto, Bilbao, 2003 pg. 32
-Marina, José Antonio. Las arquitecturas del deseo. Anagrama, Barcelona, 2007.
-Ortega y Gasset, José. En torno a Galileo, II, O.C., Vol.21
-Muñoz Cosme, Alfonso. El proyecto de arquitectura. Concepto, proceso y representación. Editorial Reverté, Barcelona, 2008

Invitado del mes: Mihaly Csikszentmihalyi

M. Csikszentmihalyi es psicólogo y director del Quality of Life Research Center de la Universidad de Claremont, (California). Este instituto se centra en los estudios de la Psicología Positiva, en la investigación de las fortalezas humanas como son la creatividad, la motivación intrínseca y la responsabilidad.

EC | Madrid | Octubre 2012

Mihaly Csikszentmihalyi
Csikszentmihalyi trata en sus obras lo que denomina la “experiencia óptima”. Los mejores momentos suelen suceder cuando el cuerpo o la mente de una persona han llegado hasta su límite en un esfuerzo voluntario para conseguir algo difícil y que valiera la pena. Una experiencia óptima es algo que hacemos que suceda. A lo largo de sus estudios, elaboró una teoría de la experiencia óptima basada en el concepto de flujo, desarrollado fundamentalmente en el libro Fluir (Flow). Una psicología de la felicidad. Csikszentmihalyi ha acuñado el término “flujo” para referirse al estado en el cual las personas se hallan tan involucradas en la actividad que es lo único que parece importarles; la experiencia, por sí misma, es tan placentera que las personas la realizarán incluso aunque tenga un gran coste, por la pura motivación de hacerla. Con la ayuda de este modelo teórico, su equipo  de investigación en la Universidad de Chicago y él y colegas de todo el mundo entrevistaron a miles de individuos de muchas y diferentes edades y maneras de vivir. Elaboraron un método de muestreo de la experiencia, con aparatos electrónicos. De este estudio sacaron diferentes conclusiones acerca de la experiencia de flujo.

 Csikszentmihalyi  elaboró una teoría de la experiencia óptima basada en el concepto de “flujo”, el estado en el cual las personas se hallan tan involucradas en la actividad que nada más parece importarles.

Éstas son las dimensiones características de la experiencia de fluidez:

  • se deben definir unos objetivos claros, que han de retroalimentarse,
  • las oportunidades para actuar de manera decisiva son relativamente altas y encajan con la habilidad propia percibida para actuar. En otras palabras, las habilidades personales se ajustan a los desafíos dados,
  • acción y percepción se funden; mente concentrada,
  • concentración en la tarea que se realiza. Desaparecen de la consciencia los estímulos irrelevantes; las preocupaciones e inquietudes quedan temporalmente suspendidas,
  • una sensación de control potencial,
  • pérdida de la consciencia de uno mismo, trascendencia de los límites del ego, sensación de crecimiento y de formar parte de alguna entidad más grande,
  • sentido del tiempo alterado, que normalmente parece pasar con mayor rapidez,
  • la experiencia se torna autotélica; si algunas de las condiciones previas están presentes, lo que uno hace se convierte en autotélico o que vale la pena hacerlo por sí mismo.

Csikszentmihalyi también ha publicado un libro sobre creatividad, basado en un estudio realizado a base de entrevistas con un grupo de 91 individuos excepcionales, que habían modificado un campo importante de la cultura,  que aún seguían entregados a ese campo, y que habían cumplido los sesenta años (salvo casos especiales). De las investigaciones realizadas, concluyeron que la creatividad  es el resultado de la interacción de un sistema compuesto de tres elementos: una cultura que contiene reglas simbólicas (el campo), una persona que aporta novedad al campo simbólico (la persona individual) y un ámbito de expertos que reconocen y validan la innovación (el ámbito). Los tres son necesarios para que tenga lugar una idea, producto o descubrimiento creativos.

De sus investigaciones, Csikszentmihalyi concluye que la creatividad es el resultado de la interacción de un sistema compuesto de tres elementos: el campo, la persona individual, y el ámbito.

Csikszentmihalyi considera que lo que diferencia a la personalidad creativa del resto de las personalidades es su complejidad. En vez de ser individuos, cada uno de ellos es una “multitud”. Las diez dimensiones de la complejidad, los diez rasgos observados tras el estudio como presentes en los individuos creativos son:

  • Los individuos creativos tienen gran cantidad de energía física, pero también están a menudo callados y en reposo. Trabajan muchas horas, con gran concentración, proyectando al mismo tiempo una atmósfera de frescura y entusiasmo.
  • Tienden a ser vivos, pero también ingenuos al mismo tiempo.
  • Combinan el carácter lúdico y la disciplina, o la responsabilidad y la irresponsabilidad.
  • Alternan entre la imaginación y la fantasía, en un extremo, y un arraigado sentido de la realidad en el otro.
  • Parecen albergar tendencias opuestas en el continuo entre extraversión e introversión.
  • Son notablemente humildes y orgullosos al mismo tiempo. Otra manera de expresar esta dualidad es verla como un contraste entre ambición y desinterés, o competencia y cooperación.
  • Escapan en cierta medida del rígido estereotipo de los papeles por razón de género. Destacan por su “androginia psicológica”.
  • Son a la vez tradicionales y conservadoras (porque interiorizan un campo de la cultura, y deben creer en la importancia del campo para aprender de sus reglas), y rebeldes e iconoclastas.
  • La mayoría sienten gran pasión por su trabajo, aunque también pueden ser sumamente objetivos respecto a él. La energía generada por este conflicto entre apego y desapego ha sido señalada por muchas de ellas como una parte importante de su trabajo.
  • La apertura y sensibilidad de los individuos creativos a menudo los expone al sufrimiento y el dolor, pero también a una gran cantidad de placer.

Un acto, una idea o un producto es creativo cuando cambia un campo ya existente, o lo transforma en uno nuevo.  Para ello, es necesario que la persona creativa conozca las reglas fundamentales que conforman ese campo, y las maneje para obtener un resultado creativo. La persona creativa es aquella cuyos pensamientos y actos cambian el campo o establecen uno nuevo. Pero un campo no puede ser modificado, asegura Csikszentmihalyi, sin el consentimiento explícito o implícito del ámbito responsable de él.

Csikszentmihalyi utiliza la visión tradicional que se tiene acerca del proceso creativo como un proceso en cinco pasos, aunque no lo contempla como un proceso lineal sino superpuesto, y huye del simplismo que esta visión puede llegar a tener. El primero es un período de preparación, de inmersión, consciente o no, en un conjunto de cuestiones problemáticas que son interesantes y suscitan curiosidad. Hay tres fuentes principales de las que por lo general surgen los problemas: las experiencias personales, las exigencias del campo y las presiones sociales. El segundo es un período de incubación, durante el cual las ideas se agitan por debajo del umbral de la conciencia. Durante este tiempo probablemente se realizan las conexiones inusitadas. El tercer componente es la intuición, a veces llamada “el momento ajá”. En la vida real, puede haber varias intuiciones entremezcladas con períodos de incubación, evaluación y elaboración. El cuarto componente es la evaluación, cuando la persona debe decidir si la intuición es valiosa y merece la pena dedicarle atención. El quinto y último componente del proceso es la elaboración. Probablemente es el que lleva más tiempo y supone el trabajo más duro.

En su libro El Yo Evolutivo, defiende la tesis de que convertirnos en parte activa y consciente del proceso evolutivo es la mejor manera de dar sentido a nuestras vidas en el momento presente y de paso de disfrutar de cada momento. Debemos comprender cómo funciona la  evolución y qué papel podemos desempeñar en ella. La lucha del hombre es una lucha continua contra la entropía psíquica, el desorden de la consciencia, y para evitar que esta entropía se apodere de ella, y para aumentar la complejidad psíquica de nuestros descendientes, debemos tomar parte en actividades que sean diferenciadas e integradas a la vez, y la principal institución encargada de proporcionar a los jóvenes experiencias complejas es la escuela. Sin embargo, la escolaridad tiende a centrarse únicamente en proporcionar información compleja, y ofrece escasas experiencias que ayuden a madurar el carácter y las emociones. Debería la escuela proporcionar a los chicos oportunidades para aprender nuevas habilidades, que creen orden en la conciencia y en el entorno.

 

Fuentes
– Csikszentmihalyi, Mihaly.  Creatividad. El fluir y la psicología del descubrimiento y la invención. Paidós, Barcelona, 1998
– Csikszentmihalyi, Mihaly.  Fluir (Flow). Una psicología de la felicidad. Kairós, Barcelona, 2004
– Csikszentmihalyi, Mihaly.  El yo evolutivo. Una psicología para un mundo globalizado. Kairós, Barcelona, 2008-Imagen de portada: Licencia Creative Commons: markchadwickart/Flickr                [http://www.flickr.com/photos/markchadwick/